Credo del libro
Letras: Libros para tiempos del cólera

Santo Domingo, RD

https://images2.listindiario.com/imagen/2020/03/29/611/610867/294x440/202003291008081/letras-libros-para-tiempos-del-colera.jpegSon obras que han sobrevivi­do al paso del tiempo. Por una razón u otra, siempre están presentes en nuestra memoria como re­ferente cultural. Cada una de ellas representa el lu­cha del ser humano por al­canzar sus propias metas, por hacer realidad sus sue­ños, por emprender rum­bos inesperados que a veces se presentan en el camino con una sonrisa en los la­bios. Sencillamente son seis libros inolvidables que se leen y se releen con gusto y cada día nos traen nuevas lecciones.

El viejo y el mar

Ernest Hemingway propo­ne en esta obra enfrenarnos a la voluntad de un ancia­no de vivir para convertir su sueño en realidad: capturar un gran pez.

Con instrumentos rudi­mentarios, pero con volun­tad de acero, este hombre no se da por vencido a pesar de las arrugas de su piel y lo maltrecho de sus condi­ciones vivenciales. Sale al mar todos los días con su maltrecha barcaza con la esperanza de convertir su sueño en realidad. Cuando logra atrapar al pez, lucha contra él y contra el medio que lo rodea. Y aunque al final, regresa con sus ma­nos destrozadas y sus pa­sos sublimados por la des­esperanza, su corazón anciano reverdece porque a pesar de ser vencido por lo desconocido, no pudo ser destruido como per­sona y su voluntad de se­guir con vida es más fuer­te aún.

Pantaleón y las visitadoras

https://images2.listindiario.com/imagen/2020/03/29/611/610867/680x460/202003291008082/letras-libros-para-tiempos-del-colera.jpegEsta ingeniosa novela per­tenece a la primera y cé­lebre etapa del Premio Nobel de Literatura, Ma­rio Vargas Llosa, cuando el tema militar fue pre­sentado de una manera distinta en cada libro de entonces como “La ciu­dad y los perros” y “La guerra del fin del mun­do”, entre otros. ;0

Muchos capítulos de es­ta novela están escritos en el lenguaje del parte de guerra, donde el oficial Pantaleón Pantoja va in­formando a sus superiores de la exitosa misión de las visitadoras a su cargo con el encargo de atender a las tropas del ejército reparti­das por recónditos lugares de la selva peruana. La no­vela no oculta su intención maldita.

Culpa al alto mando mi­litar de priorizar distrac­ciones mundanas en vez de proveerles más recur­sos para realizar mejor su trabajo. La obra fue lleva­da al cine por Francisco Lombardi quien eligió co­mo protagonista al actor Salvador del Solar, quien es hoy día Presidente de la República del Perú.

Eugenia Grandet

Considerada como la obra maestra de Balzac, forma parte de su ambicioso pro­yecto de La comedia hu­mana. La acción se centra en la heroína que da nom­bre a la novela, una mujer “que no es del mundo en medio del mundo”. Hija de un rico inversionista, la bella y delicada Eugenia se ve asediada por dos gran­des familias que buscan su mano, pero ella perma­necerá fiel a su verdadero amor, su primo Charles.

Asfixiada por las con­venciones sociales y por la avaricia de su padre, su temperamento sumiso se rebela por amor. Pero ese mismo amor que la ayu­da a madurar es también el causante de su soledad que define lo estéril de su existencia. Mezclando ele­mentos románticos con realistas, esa obra encierra la desbordante fuerza vital de Balzac, cuya excentrici­dad y ambición política lo llevaron a vivir como todo un personaje literario.

Rayuela

“Contranovela” y “Crónica de una locura”, entre otros epítetos fueron las expre­siones con se aludieron a esta novela de Julio Cor­tázar que comenzó a escri­bir en 1958 y concluyó en París, en 1963. Fue la obra que cambió la historia de la literatura y sacudió la vida de miles de jóvenes de todo el mundo.

Plena de ambición lite­raria y vital, renovadora de las herramientas narrativas, destructora de lo establecido y buscadora de la raíz de la poesía, “Rayuela” ha seguido siendo leída con curiosidad, asombro, interés y devoción.

El asesinato de Roger Ackroyd

https://images2.listindiario.com/imagen/2020/03/29/611/610867/680x460/202003291008083/letras-libros-para-tiempos-del-colera.jpegEn la pequeña y sosega­da ciudad ficticia británica de King’s Abbott, una da­ma —Mrs Ferrars— asesi­na a su marido y es víctima de extorsión hasta que ella, sin poder aguantar más, se suicida. El hombre a quien ella amaba, Roger Ackroyd, recibe una carta que le reve­la el nombre del extorsiona­ dor, quien le llevó a tal fatí­dico desenlace. Pero antes incluso de conocer la iden­tidad del personaje, Roger Ackroyd es asesinado. Her­cules Poirot, recién retirado a King’s Abbott, es llamado para tratar de resolver el os­curo caso.

La novela está escrita a modo de relato en tercera persona, cuyo narrador es uno de sus personajes, el Dr. Sheppard. El final de la no­vela está considerado uno de los más sorprendentes, brillantes e inesperados de toda la colección de Agatha.

La tumba de Julio Verne

https://images2.listindiario.com/imagen/2020/03/29/611/610867/680x460/202003291008084/letras-libros-para-tiempos-del-colera.jpegEsta obra es la segunda no­vela publicada por el es­critor el español Mariano F. Urresti, quien se dio a co­nocer con “Las violetas del círculo de Sherlock” (Su­ma, 2012). El 9 de marzo de 1886, el sobrino de Julio Verne disparó sobre su tío. Un siglo después, el perio­dista Miguel Capellán descu­brirá horrorizado los verda­deros motivos del atentado mientras trata de descifrar el secreto que oculta la tum­ba del novelista. Su investi­gación que le conducirá has­ta la tumba de Julio Vernes, se convertirá en un viaje tan extraordinario que bien pu­diera haber sido escrito por el propio novelista, un viaje de peligros nada imagina­rio.

Tenor
Plácido Domingo estable en un hospital en Acapulco, México

Santo Domingo

https://images2.listindiario.com/imagen/2020/03/28/611/610829/294x440/202003281950451/placido-domingo-estable-en-un-hospital-en-acapulco-mexico.jpegLuego de haber dado positivo al Covid-19 el tenor español Plácido Domingo, de 79 años de edad, se encuentra estable en un hospital de Acapulco, al sur de México.

La información fue ofrecida, este sábado, por la vocera oficial del cantante al responder un correo a la agencia Efe.

“Su condición es estable y permanecerá en el hospital tanto como los doctores lo consideren necesario hasta una esperada completa recuperación", escribió la portavoz en un correo electrónico sin dar más detalles ni especificar la clínica donde se encuentra.

Fue el pasado domingo cuando el afamado tenor anunció, través de sus redes sociales, que había dado positivo en Covid-19 tras hacerse la prueba por síntomas como tos y fiebre.

Al hacer el también aclaró que "goza de buena salud". “Siento que es mi deber moral anunciar que he dado positivo para Covid-19. Junto a mi familia estoy en aislamiento por el tiempo que sea necesario”, escribió el músico en una publicación que compartió en su perfil de Facebook.

Domingo contó que se comenzó a sentir mal de salud, pues presentó fiebre y tos, dos de los síntomas característicos de esta enfermedad; por eso, fue al médico a realizarse el test.

“Actualmente todos estamos bien de salud, pero experimenté fiebre y tos, por lo tanto, decidí hacerme las pruebas y el resultado ha sido positivo".

Domingo también pidió seguir las pautas básicas de higiene recomendadas. “Les ruego a todos a ser extremadamente cuidadosos, seguir las normas básicas como lavarse las manos con frecuencia, mantenerse al menos a dos metros de distancia de los demás, haciendo todo lo que se pueda para detener la propagación del virus y sobre todo, quedándose en casa si es posible”.

MUSEO
Juan José Bellapart: Triste adiós a un grande de las artes

VIRGINIA GORIS 
Santo Domingo, RD

https://images2.listindiario.com/imagen/2020/03/19/609/609252/294x440/202003190347041/juan-jose-bellapart-triste-adios-a-un-grande-de-las-artes.jpegEl martes lluvioso, como si estuviera presagiando lágrimas con sus gotas en el tejado, nos trajo la infausta noticia: murió el amante del arte dominicano, el fundador del prestigioso museo privado del país, Juan José Bellapart. El coleccionista apasionado, mecenas oportuno, y empresario que llevó a cultores de la plástica nativa a exclusivos museos y salas privadas del mundo dijo adiós llenando de luto el arte local.

Juan José Bellapart fue un visionario y audaz coleccionista de aguda percepción y de buen tino que supo escoger a sus artistas favoritos. No solo respaldó con sus adquisiciones y promoción sus exposiciones, sino que persiguió sus obras maestras para formar una de las colecciones más depuradas del arte nacional, entre los cuales figuran Luis Desangles, Abelardo Rodríguez Urdaneta, Celestte Woss y Gil, Yoryi Morel, Jaime Colson, Darío Suro Hernández Ortega, Eligio Pichardo, Paul Guidicelli y Clara Ledesma, a los que promocionó internacionalmente con gran dignidad por su maestría.https://images2.listindiario.com/imagen/2020/03/19/609/609252/680x460/202003190347052/juan-jose-bellapart-triste-adios-a-un-grande-de-las-artes.jpeg

Otro rol
Como empresario, fue propietario de la Agencia Bella y de Honda en República Dominicana, al disponer el edificio que hoy aloja esa empresa automovilística, su amor por el arte y la plástica y la escultura destaca el quinto piso de su empresa para las colecciones y exposiciones de arte, siendo un referente del coleccionismo del país y también fue un guardián de los artistas españoles y europeos que formaron a gran parte de los maestros criollos. Este Museo Bellapart, que fue su gran tesoro, es al mismo tiempo su testamento emocional, que lo conservó como patrimonio nacional.

Juan José Bellapart
El presidente del Colegio Dominicano de Artes Plásticas (Codap), Miguel Gómez, definió a Juan José como impulsador de las artes plásticas dominicanas. “Así que el país ha perdido a un caballero. La cultura está de luto, fue un gran galerista, trabajador defensor de las artes y yo concluyo: una leyenda del arte dominicano”.

El tenor Plácido Domingo da positivo en coronavirus

EFE
Madrid

https://images2.listindiario.com/imagen/2020/03/22/610/609791/294x440/202003221411411/el-tenor-placido-domingo-da-positivo-en-coronavirus.jpegEl tenor español Plácido Domingo anunció este domingo a través de sus redes sociales que ha dado positivo en COVID-19 tras hacerse la prueba debido a síntomas de tos y fiebre, aunque recalcó que "goza de buena salud".

"Siento que es mi obligación moral anunciar que he dado positivo al COVID-19, conocido también como el Corona Virus. Mi familia y yo estamos y seguiremos individualmente aislados por todo el tiempo que se considere necesario médicamente", añade el mensaje que el tenor madrileño (1941) colgó hoy en su cuenta personal de Facebook.

Un texto en el que dice también que tanto él como su familia gozan de "buena salud": "Ruego a ser extremadamente cuidadosos, seguir las normas básicas como lavarse las manos con frecuencia, mantenerse al menos a dos metros de distancia de los demás, haciendo todo lo que se pueda para detener la propagación del virus y sobre todo, quedándose en casa si es posible".

Además, el tenor manda un mensaje de ánimo y remarca que "juntos" podemos combatir este virus y detener la actual crisis mundial "para así poder volver a nuestra vida diaria normal lo más pronto posible".

ESCRITOR ESPAÑOL
El último almuerzo de Federico García Lorca en Nueva York

EFE
Nueva York

https://images2.listindiario.com/n/content/607/606522/p/294x440/202003021601431.jpegLos grandes ventanales coronados con arcos de medio punto y las paredes revestidas de madera del comedor de la residencia John Jay, en la Universidad de Columbia de Nueva York, permiten imaginar cómo podía ser aquel comedor hace 90 años, cuando Federico García Lorca celebró aquí el 4 de marzo de 1930 su último almuerzo antes de abandonar la ciudad.

El escritor de "Poeta en Nueva York" llegó el 25 de junio de 1929 a los muelles de la ciudad que odió y admiró casi a partes iguales, "huyendo de varias crisis personales", como asegura a Efe el hispanista de la Universidad de Nueva York, James Fernández, y para estudiar inglés, sin mucho éxito, en un curso para extranjeros en la Universidad de Columbia.

"Mi cuarto de John Jay es admirable. Está situado en el piso 12 del Hall y veo todos los edificios de la universidad, el río Hudson y un lejano panorama de rascacielos blancos y rosados", escribía Lorca en una carta que recogen Daniel Castillo y Mónica Vacas en un "mapa literario" que editaron en 2017 y que resume de manera gráfica la estancia del artista en la ciudad.

No se permite visitar la habitación 1231 que ocupó en este Hall, ni tampoco el cuarto 617 en el edificio Furnald, donde también estuvo alojado, pero una placa conmemorativa colocada en noviembre de 1990, coincidiendo con el 50 aniversario de la publicación de "Poeta en Nueva York", recuerda su estancia en el campus.

"Federico García Lorca vivió en el John Jay Hall, donde escribió Poeta en Nueva York, entre junio de 1929 y marzo de 1930", dice la placa ubicada junto a un corcho con anuncios y una fuente donde los estudiantes cargan de agua sus termos.

Aunque no es totalmente cierto, ya que en enero de 1930 abandonaría la residencia universitaria y se alojaría en un apartamento, pero su vinculación con Columbia si que continuaría hasta el último día en Nueva York.

Las huellas de Lorca en la universidad de Columbia

Entre los edificios del histórico campus, todavía se conserva la base del reloj solar frente al que Lorca se fotografió entonces y en el que seguro leyó la inscripción en latín "Horam expecta veniet" (Espera la hora, vendrá).

"Os mando una foto muy bonita hecha en el reloj de la Universidad. Es una bola de pórfido prodigiosa. En ella se ve un paisaje de rascacielos, si os fijáis bien, y el sol", escribía a su familia

También sigue en pie el edificio de Filosofía, donde el 16 de agosto de 1929 asistió a una recepción en honor de la escritora Concha Espina y ofreció varias charlas sobre poesía. Incluso presentó una ponencia del torero Ignacio Sánchez Mejía, cuya muerte lloraría años después en cuatro elegías.

O el acogedor teatro de Casa Italiana, que se conserva en su mayor parte como hace noventa años, cuando el poeta granadino dirigió al piano un coro femenino que interpretó música tradicional española.

"¡Yo quisiera que vierais a las americanas cantar el vito! Algo colosal", aseguraba el poeta tras dirigir a los coros del Instituto de las Españas, el 7 de agosto de 1929.

El Nueva York de Lorca

Y es que, cómo explica James Fernández, la época en la que Lorca vivió en Nueva York coincidió con un "boom sin precedentes por el español y el mundo de habla hispana", una época en la que numerosos literatos, artistas e intelectuales españoles hicieron escala en la ciudad, como Juan Ramón Jiménez, María de Maeztu, Vicente Blasco Ibáñez, Julio Camba, Joaquín Sorolla o Ignacio Zuloaga, entre otros.

Su itinerario por las calles de Nueva York, desde Harlem, que describió como "la ciudad negra más importante del mundo", hasta el "frío y cruel" Wall Street, donde "llega el oro en ríos de todas las partes de la tierra y la muerte llega con él", se puede seguir en el mapa editado por Castillo y Vacas, y que, como explica Castillo a Efe, está elaborado sobre un plano turístico de 1930, comprado por 600 dólares en un anticuario de Nueva York.

Horrorizado por la "ausencia total de espíritu" del barrio financiero de la ciudad, cuya fatídica crisis de 1929 coincidió con la presencia de Lorca, se dejó, sin embargo, cautivar por los espectáculos de Broadway y "el ritmo de los inmensos letreros luminosos de Times Square".

"El espectáculo del Broadway de noche me cortó la respiración. Los inmensos rascacielos se visten de arriba a abajo de anuncios luminosos de colores que cambian y se transforman con un ritmo insospechado y estupendo, chorros de luces azules, verdes, amarillas, rojas, cambian y saltan hasta el cielo", aseguraba el poeta, asesinado en 1936 en su tierra natal por las tropas franquistas.

De regreso a España

En una conferencia-recital pronunciada en Madrid el 16 de marzo de 1932 para presentar por primera vez los poemas inspirados en la ciudad de los rascacielos, Lorca aseguraba que "los dos elementos que el viajero capta en la gran ciudad son: arquitectura extrahumana y ritmo furioso. Geometría y angustia".

"En una primera ojeada, el ritmo puede parecer alegría, pero cuando se observa el mecanismo de la vida social y la esclavitud dolorosa de hombre y máquina juntos se comprende aquella típica angustia vacía que hace perdonable, por evasión, hasta el crimen y el bandidaje", continuaba.

Pero más allá del ritmo frenético, de la falta de humanidad o de la denuncia de la esclavitud, tras abandonar Nueva York confesaba que se había separado de ella "con sentimiento y con admiración profunda" y que durante su estancia "había recibido la experiencia más útil de mi vida".

El 18 de junio de 1930, Lorca volvió a Nueva York proveniente de la Habana a bordo del buque Manuel Arnús. Pero su visado había caducado y no pudo pisar tierra, por lo que se tuvo que conformar con contemplar la ciudad desde el barco donde organizó un almuerzo con algunos de los amigos que se acercaron a saludarlo. Este miércoles hará por tanto 90 años del último día del poeta en Nueva York.