Reseña Histórica: Los Cajuilitos (tercera parte)

Por Marino Chalas y Franklin Pimentel

marino chalas foto nueva articulosEl barrio fue creciendo...Mas familias se estaban asentando en el sector, lo que iba agrandando el tamaño del barrio y por tanto más populoso, antes de seguir este tema debo nombrar otras familias fundadoras, ahora sobre la calle Juan Caballero, partiendo de la calle Trinitaria hacia arriba. En esa esquina vivía Grecia una tía de Mama y su esposo Gilberto Martínez, también oriundo de Angostura y Honduras y eran sus hijos Juan, Melo, Emilia que eran los más conocidos; Juan más tarde tendría una relación con Olga, Melo se casaría con Luisita hija de Modesta y Emilia se mudaría luego en la habitación que alquilaba Luisa Cachapa.

En la otra cara de la esquina estaba el colmado de Angelita que estaba casada con Moreno Núñez y fueron sus hijos Félix, Santo (+), luego subiendo estaba la casa donde vivía Freddy el rezador y su hermano Manuelcito la Chalanga y seguía la casa donde vivía Rafaela hermana de Celeste y eran sus hijos Luis “Soguita" un mecánico de motocicleta, Roberto, Guaba y Carmencita y le seguía la casa de Butita y Marcimina con su único hijo anicillo (+), que se caso con Nery la de Piquillon; venia la casa de Matis que ya hablamos de ella.https://pbs.twimg.com/profile_images/649290031237103617/8H6mke2Q.jpg

Siguiendo nos encontramos con la casa donde vivía un señor que procedía de Padre Las Casas llamado Víctor Ramírez y su hijo Charles, siguiendo con ñiñita, que vivía con su hijo Andresito y su hermano Corombo y siguiendo con la casa de Francia Báez (+) y Rafael Coco con sus hijos Miriam, Hijo, Bienve (+) y Lala.

Bajando de nuevo hasta la Trinitaria, pero en el otro frente solo estaba la casa de Paito y su esposa Macita, con sus hijos Nani, Ramón, Hilda, Milida, Felo, Manuel y Luis Martínez. Sobre la calle Trinitaria entre la Juan Caballero y hasta la la Duverge tenemos a, Sargento Merced, Generosa la mama de Otulio, Lesbia, Cruz María Tejeda mama de Altagracia (tata) mama de mi esposa, Marinito, Melania (+), Eulogio (+), Densito, y otros, luego haciendo patio con la casa de mama están los esposos Julito Rodríguez y Morena, con sus hijos Tito y otros Julito se dedicaba a la ebanistería y carpintería, vendiendo su casa más tarde al Cojo Presinal y a Irene, sus hijos Víctor, Santos Manenga, Mayra y otros.

El Cojo era un empleado del tribunal y trabero, Irene era la que tenía la cocina de la gallera. Luego vivía China y Servido (+), que hacían patio con Olga, ahí Vivian además su mama Nena (+) y su abuela doña Concha (+), eran sus hijos Fernando, Nery (+), Claudina y Niro (+) llegando a la esquina de la Duverge, estaba el solar propiedad del señor Vicente y que lo tenía sembrado de plantas medicinales para la venta, tanto para "baños" como para "te", tomando la Duverge hacia arriba estaba la casa de Lin el poliia con sus hijos Alfredito, Orlando y dos más, su vecino lo era el señor Santana que venía de la zona del Limonar, sus hijos Miguel (sacaleche), Plinio, Onorio, y tres hembras mas. al frente vivía Manuel Candita, oriundo de la Montería, Cruzando la Padre Rosón y sobre la Duverge está la casa de Nirka Romero y Arneda (+) quien era un contratista de obra, sus hijos Ruber, Armando, Bélgica, Jorge, Amílcar (+) y Yoselin; su vecina es Luis Peguero y Fita con sus hijos Juan Danilo, Albania, recuerdo que le falleció una hija en esa época.

Luego venia la casa de Beatriz y Purito (+), quienes tenían un ventorrillo frente a la casa y sus hijos Sócrates, Cano (+), Marino (+), Miguelin (+) Luis y Cesarin (+). Retomando el tema del avance poblacional del barrio, continuaban legando familias procedente de Honduras, Villa Güera y la Montería, predominantemente, vino el desmantelamiento de la granja de cubaneo y sus tierras medidas en solares que pronto fueron vendidos, lo mismo ocurrió con la cerca de Miguel Zapata la cerca de Robles y unos terrenos que tenia la familia Moreta cerca de donde está el asilo hoy, la finca de Rurrú y de Senén Mejía también fueron urbanizadas.

La década 70-80 en Los Cajuilitos Si bien es cierto que en sus comienzos seguían predominado la actividad económica cafetalera como renglón principal que sostenían a las familias que fundaron y las que se estaban radicando en el creciente barrio, ya en sus finales el cambio seria brusco, y otras actividades económicas venían asentándose en el barrio con su diversidad y crecimiento poblacional.

Las condiciones en que se producía café en las lomas, sus costos productivos, los bajos precios internacionales del mismo, la falta de incentivos oficiales, fueron degenerando en una lenta, pero sostenida decadencia en este importante renglón Ya en el inicio de la década de los 70 fue desmantelada la factoría propiedad de Jacinto Cabrera ubicada en la calle Santome, para dar paso a la construcción de la actual escuela Máximo Gómez.

La que tenia Guaroa Peña sobre la Luis Álvarez, cerraría sus puertas, para ser traslada a la comunidad de Rio Arriba, dando un giro a la producción de harina de maíz. La caída de esta fuente de empleo en el sector, dio origen al surgimiento que los economistas modernos denominan "economía informal" muchas familias se dedicaron a una gran variedad de actividades económicas, que le diera sostén a la familia, aparecieron los ventorrillos, puesto de ventas de carbón y leña, frituras, frio-frio, los niños fueron lazados a la calles de la ciudad vendiendo todo tipo de productos (maní tostado, jalao, hojuela, aguacates, ventas de horno, dulces), también se hicieron limpiabotas, mandaderos, Los puestos de ventas de leche, arepas, aparecieron por doquier en todo el sector.

Como vemos, la población infantil, fue la mas impactada con este nuevo sistema de producción que venía a sustituir el tradicional y por consiguiente genero en el abandono de la escuela, para dar paso a la gestión del dinero que ayudara a la familia sobrevivir en momentos de dificultades.

Como hijo de esa nueva realidad puedo testificar que fui lanzado a las calles de la ciudad en calidad de vendedor de todo tipo de productos, ya sea aguacates, maní, arepas, ventas de hornos, quipes, fui limpiabotas y paletero y a la edad de siete años ya laboraba en la granja de Cubaneo con una paga de cincuenta centavos por semana.

En mi casa mi mama vendía carbón, leche, arepa, también recuerdo haber visto un ventorrillo, una fritura. El golpe mortal a la actividad cafetalera la dio el huracán David en agosto de 1979, cuando literalmente "molió" los cafetos en las montañas, diezmando considerablemente su producción y dificultando aun mas su ingreso a las fincas, fruto del deterioro de sus caminos de herradura, a la par de la caída de los precios y los altos costos de producción, fue sencillamente la estocada mortal a este rubro que cedía su puesto en la pirámide de la producción nacional, que para esa época colocaba la caña de azúcar y al café como los principales agentes generadoras de divisas al país.

Cuando una persona en su edad temprana se ve obligada a dividir su tiempo de fertilidad escolar con la producción económica, deriva consecuentemente en que la escuela viene a hacer una segunda opción y al final prevalece el incentivo a la deserción para priorizar el recurso tiempo a la generación económica vía otras alternativas.

En la calle padre Rosón entre la Duverge y Juan Caballero, solo uno pudo terminar su carrera universitaria y graduarse de médico general y es probable que la composición familiar de su entorno ayudara mucho, me refiero a Ángel el hijo de Olga Romero, enfermera empleada del hospital y madre soltera; esta condición la privilegiaba con el resto de sus vecinos, sin quitarle merito al esfuerzo del propio estudiante que se apoyo en su ingreso en las filas de la Policía Nacional para ayudarse en el costo de sus caros estudios superiores.

Hoy día es además de médico, coronel de la Policía Nacional Las viviendas del Barrio Las precariedades económicas de los primeros pobladores de los Cajuilitos se muestran con el tipo de vivienda que dieron inicio a su asentamiento, cuenta mama (Cruz María Pimentel), que cuando ella se instala en el solar recién adquirido a mediado de la década de los cincuenta, su vivienda la componían cuatro palos de esquina y algunos sacos que servían de pared, con piso de tierra y un retrete en igual condiciones, para las necesidades elementales y esa situación estaba el resto de sus vecinos, uno que otro con mejores condiciones.

Ya para finales de la década del sesenta la casita había tenido algunos cambios, o mejoras, ya era un bohío de cana de dos habitaciones, techado de cana, y dividido en el interior con teja-maní, una especie de palitos cruzados entre si y cubierto de muñiga en su base y bañado con caliche y el piso de cemento. Para el inicio de los setenta mama le había cedido una parte del solar a su sobrina Adriana, para que anexara una habitación para su uso, que mas tarde fue adquirida por mama, Adriana compro un medio solar en los terrenos donde estaba el play sobre la calle Juan Caballero.

Para la mitad de los setenta algunos cambios vinieron a la casa, la mitad estaba cobijada de zinc, y las divisiones eran de cartón piedra y las paredes eran de tablas de palma y de aguacate. Otras viviendas en el vecindario también fueron adquiriendo algunos progresos, eliminando las canas y el tabique o caliche y algunas ya estaban dando paso al block.

Las migraciones Dicen que las dificultades nace la sabiduría nacer y esta filosofía se aplica correctamente al giro que dio el barrio Los Cajuiitos a finales de la década de los setenta y que aún perdura hasta los días de hoy. Y es que al conocerse la demanda de mano de obra especialmente el área de servicios, en el país sudamericano de Venezuela, hasta donde habían llegado algunos vecinos del barrio y se oía de progreso económico, fue la chispa que prendió en cada familia del sector que rápidamente doblaron esfuerzo por colocar por lo menos un miembro de su familia en ese país, que al tiempo que ayudara a padres y hermanos, también pudiera encontrar su propio crecimiento negado en su lar nativo.

Entre 1977 y 1982 ya el barrio los Cajuilitos y sectores aledaños contaban con una creciente colonia en Caracas y era notable las mejoras personales en ambos lados. En la casa de Oliva y Goyito, le fueron "preparado" viaje a Venezuela, vía Colombia a Teresa y a Mariza; donde Isabelita alistaron a Budó y Albita y luego la propia Isabelita y su marido Valdez; Bejita hizo lo mismo con Josefita, María y Papito; Luisa Cachapa costeo a Nury, y Dinora para luego seguirle Barrilo; En Casa, le toco el turno a José y luego le seguiría en calidad de estudiante; Donde Elena estaba Papi y Molleja.

En las calles vecinas los viajes también estaban en la agenda de las familias En la casa de Paito salieron sus hijas Hilda y Milida con sus respectivos esposos; donde Francia lo hizo Miriam; donde Juanita Pilar viajaron Redames (Ryder) y Berene; Por ahí siguieron Bélgica, Cotorra, Maninin, Glodo, Anicillo.

El establecimiento de colonias de miembros del barrio en países extranjero impacto en la economía y en la misma composición familiar, porque esto dio paso a la introducción de nuevos miembros familiares, fuera del núcleo familiar conocido, por consiguiente muchos matrimonios fueron destruidos, para dar paso a la nueva realidad que vivían tanto los que se iban como los que se quedaban.

El barrio dio un salto hacia el progreso con la llegada de esta nueva modalidad de sostén familiar, que ya no era necesario ir a pasar trabajo a las lomas y laborar en las tareas del campo por unos pocos pesos, o "virutear" en la economía informal, cuando podían contar con la llegada del nuevo sistema de manutención llamado "remesas" que hasta el día de hoy constituye el principal eje económico, no solo del barrio sino de todo el municipio, porque el fenómeno que vive en este sector fue similar a todo los habitantes del municipio. Era notable los cambios en los hogares, vinieron los televisores, y equipos electrodoméstico, así como los adornos, muchas casas fueron construidas y mejoradas, también sus ajuares.

Para mediado de la década de los 80 y prevalece hoy una creciente corriente migratoria mayormente hacia los Estados Unidos, pero también hacia Europa y otros destinos. En algunos casos se producen de manera ilegal, pero en otros casos ya se producen por la reunificación familiar, de acuerdo a las leyes migratorias que apliquen a cada país.

Es real que la principal sostenibilidad económica procede de las remesas que llegan desde el exterior, la actividad cafetalera fue sustituida y la variedad de negocios informales son cosa del pasado, fue traspasado a otros segmentos sociales que empiezan a surgir en otras aéreas geográficas de los nuevos barrios que hoy día llevan nombres como El Maní, La Saona; otrora zonas "finqueras".

Mucha gente que salió en busca de mejores oportunidades, tanto personales como familiares, hoy están permanentemente asentadas en sus nuevas patrias con una lejana posibilidad de retorno o haciéndolo de forma turística por corto tiempo y la razón es valedera y razonable, tienen asegurado su estabilidad, dan seguridad a sus familias y ya tienen creadas bases solidas que los atan de manera permanente a su nuevo entorno.

Muchas familias por otro lado se ubicaron en otras aéreas de de la ciudad, con elevadas condiciones. Pero, el barrio está ahí emblemático y lleno de historias y de recuerdos, aun que ya otras generaciones las pueblan, siguen teniendo algún vinculo con las familias originarias. Nuestros viejos fueron muriendo...Ya quedan pocos los viejos fundadores de nuestro barrio, de aquellos que en la segunda mitad de la década del 50 llegaron con una mano delante y otra detrás, pero como una templanza de hierro, sortearon las dificultades y nos dieron una de las mejores educandas de la época, en donde el amor a la familia, el respeto a los mayores, la honestidad y la ayuda al prójimo fueron parte de la formación de la conducta de los nuevos ciudadanos que nacieron en los Cajuilitos y sectores vecinos.

En memoria de mi madre Cruz María Pimentel y con ella rindo tributo a Rosaura Lara (Bejita) mi abuela; mención especial a Lalito, Elena y Pancho, Oliva y Goyito, Juana Quincito, Cubana, Guaro, Luisa y Bolívar, Carlitos y Pancha, a Pura y Varón, a Cuya y Fuche, los Mallanes, Paito, Francia, Niñita, Víctor Ramírez, Niño Cabral, Butita y Marcimina, Fita y Luis Peguero, Santana, Manuel Candita, Grecia, El cojo Presinal e Irene, Doña Nena y Concha.

También, a nuestros contemporáneos idos a destiempo; Negro hijo de Isabelita, Teresa y Euclides, Tata hija de Milida Romero; Tirson y Amparo, Papito, Anicillo. A todos los llevo en mis recuerdos...