PANORAMA POLÍTICO
¿Una gaveta llena de decretos en el Palacio Nacional?

Guarionex Rosa | ANALISTA POLÍTICO
Santo Domingo

https://images2.listindiario.com/imagen/2018/02/03/501/501288/294x440/201802030352431/una-gaveta-llena-de-decretos-en-el-palacio-nacional.jpegLa debilidad en la cual podría encontrarse el expresidente Leonel Fernández frente a lo que sus adversarios estiman que es el legado del poder durante tres períodos, y la fuerza inmutable del presidente Medina, lo hicieron ir a la Junta Central Electoral, JCE, a reunirse con los dirigentes de partidos minoritarios que lo miran de reojo.

Fernández salió de su costumbre y casi retiro en cinco años para participar en un evento de una significación menor, pero que al parecer él creyó oportuno para dirigir un mensaje indirecto a la militancia que lo sigue en el Partido de la Liberación Dominicana, PLD, así como a sus antiguos aliados.

La fotografía en la cual aparece el exgobernante con los dirigentes de los otros partidos, todos ellos, sus antiguos empleados y algunos en las listas de quejas de los auditores de la Cámara de Cuentas, no fue la más adecuada para una personalidad que antes era imperturbable.

No parecía el Leonel de antes, de apostura y casimir, que en algún momento desafió al poder, que lo venció cuando se aprobó la Constitución que permitió al presidente Medina reelegirse, o el que prefirió irse al exterior para mostrar aparente buena fe a la presente administración, pero también para crecer desde afuera.

El valor de los partidos que asistieron a la reunión de la JCE hace días, representados por algunos líderes que supuestamente respaldan al gobierno, aunque tienen truños porque sólo han recibido migajas, es relativo. Con las últimas elecciones se ha probado que los más pequeños pueden sumar para ganar.

Pocos conocen como el expresidente Fernández la fuerza del poder, que no se resigna aunque tenga que correr la sangre. Esa fue la manera en que un antiguo director comercial de China Popular en Santo Domingo le dijo a un periodista mientras hablaban de la capacidad avasallante del presidente Vladimir Putin, de Rusia.

Consideraciones parecidas vertió en un artículo reciente en la revista Esquire, el periodista Charles Pierce, quien al analizar el poder del presidente Trump y la salida abrupta del subdirector del FBI, Andrew McCabe, anticipó que los días del consejero especial Robert Muller para indagar si hubo o no conexión entre su campaña y funcionarios de Rusia, están contados.

Fernández claramente tiene el poder en contra, aunque el presidente Medina haya mandado a decir que no aspira a la postulación por su partido en las elecciones del año 2020. Y tiene también el fardo de los funcionarios encartados por el proceso judicial de la ODEBRECHT y otros hasta ahora en el silencio.

Feligresía dudosa
Entre los feligreses de los partidos que han apoyado al presidente Fernández hay varios a los cuales el gobierno de Medina destituyó porque se pasaron de independientes y porque el régimen no aguantó tantas quejas de que manejaban los departamentos con demasiada liberalidad y al extremo golosos.

A esos dirigentes políticos de la foto algunos de los cuales aspiran postularse independientes para no ser “bisagra” como alegan, ha ocurrido en el pasado, creen que no necesariamente le iría mejor con el doctor Fernández si fuese el caso, o con algún delfín de los que se mencionan en las filas danilistas.

Conociendo al doctor Fernández a los políticos que asistieron a la reunión convocada por la JCE, no escaparía el hecho de que el exgobernante está empeñado seriamente en volver a postularse por su partido y, eventualmente ganar la Presidencia. Para qué ese retorno, sería una gran pregunta.

Los amigos del exgobernante al parecer creen que pudieran sacar ventajas del desgaste que tendrá el régimen del presidente Medina de aquí al año que viene cuando comenzarán los afanes de las postulaciones y se tendrá claro qué hará el que tiene ahora la sartén bien apuñada por el mango.

Fernández no puede arrastrar como camándula la situación de sus antiguos funcionarios, no se beneficiará de la inconformidad que ha capitalizado la ya menguada Marcha Verde. Al parecer no habrá forma de conciliación con el presidente Medina, porque entre ambos existe ya una enemistad.

La situación entre los dos hombres públicos se ha ido agravando. El doctor Fernández no ha atacado al gobierno como pudiera hacerlo en el futuro, ya directamente o de forma velada, porque sabe que pudiera tener la de perder si el régimen cede a las presiones de los Estados Unidos para castigar corruptos.

La reciente encuesta Newlink, divulgada por LISTÍN DIARIO el miércoles, en la cual el doctor Fernández logra un apoyo en intención de votos de un 34.2% y el presidente Medina, un 32.9%, le ha venido a dar aire fresco, porque su esposa, Margarita Cedeño, alcanza 32.9.

Sacudir al gobierno
Medina podría crecer en el aprecio de la población si se decidiera a sacudir al gobierno, hacer una purga de funcionarios considerados corruptos que están en una lista negra discreta para que le sean negados sus visados de ingreso a los Estados Unidos.

Si lo hiciera, dejaría caer sobre esos funcionarios, algunos odiados por la militancia del PLD porque los han dejado fuera de los puestos, la culpa de lo malo que se atribuye al régimen. Una purga mostraría su intolerancia a lo mal hecho, a la corrupción y marcaría distancia de la impunidad.

Se dice que hay una gaveta llena de borradores de decretos que incluyen personalidades indeseables para el régimen que están en el Gabinete, en superintendencias y embajadas en el exterior que no se han cubierto. Algunos de los puestos diplomáticos fueron dejados porque tienen escasa dotación.

Medina podría dejar a la gente de la calle con el “moño hecho”, aunque él conoce las impopularidades porque sigue el paso del país según sus propias mediciones y sabe puntualmente lo que la gente piensa del régimen y de sus deficiencias.