UNA SOCIEDAD EN APUROS | SERIE ESPECIAL (1)
Se desencaja la familia
DIVORCIOS, FEMINICIDIOS, VIOLENCIA INTRAFAMILIAR Y DELITOS SEXUALES LACERAN EL HOGAR

Las iglesias ponen el dedo en la llaga del descalabro moral
LAS IGLESIAS CATÓLICA Y EVANGÉLICA HAN DEPLORADO LA PÉRDIDA DE LOS VALORES MORALES

Wanda Méndez
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Santo Domingo

https://images2.listindiario.com/imagen/2018/06/25/521/521242/680x460/201806242303451/se-desencaja-la-familia.jpegEl promedio de 17,714 divorcios, 90 feminicidios, 64,532 denuncias de violencia de género y 338 incestos que se registran cada año, junto con los problemas colaterales que provocan esos acontecimientos, retratan los niveles de desintegración y trastornos que padece la familia dominicana, y que repercuten en la sociedad.

Estos tipos de conflictos, que surgen en el seno de la familia, dejan sus secuelas en los hijos, que son, por lo general, los más afectados, y se manifiestan de múltiples formas. Desprotección y abandono de los hijos; falta de autoridad parental, incumplimiento de las normas legales, éticas y morales, descuido de los hijos con sus padres cuando son adultos mayores, depresión, suicidios, son indicios de los trastornos que se producen en una familia.

En hogares desintegrados es común que surjan matrimonios y embarazos precoces; violaciones sexuales, con frecuencia en el entorno familiar (incesto), incursión de adolescentes en delitos y asesinatos por asuntos de herencias o por cualquier otro tipo de conflicto entre miembros de una familia.

Cada día se observan cómo se van perdiendo los valores esenciales que garantizan una buena convivencia hogareña y la formación de personas con principios éticos y morales, para que puedan enfrentar los conflictos que se presentan tanto en el entorno familiar, como social.

La violencia con que las personas están enfrentando la más mínima situación que se les presenta, está provocando que casos que se pueden resolver con una conciliación, un diálogo o la intervención de las autoridades judiciales, terminen en un homicidio, como se ha visto en los últimos días, donde dos familias se baten a tiros por una vaca; hombres asesinados por un parqueo, o personas que matan para atracar y robar objetos como joyas, relojes o celulares.

SEIS PROBLEMAS QUE IMPACTAN EN LA SOCIEDAD
Desintegración
https://images2.listindiario.com/n/content/521/521242/p/680x460/201806250203481.jpeg1 En el período comprendido del 2007 al 2017 se registraron 177,145 divorcios, con un promedio anual de 17,714.

2 Del 2001 al 2016, ocurrieron 36,563 matrimonios de jóvenes de 15 a 19 años, según datos de la ONE. Mientras, del 2012 al 2017, fue registrado el nacimiento de 80,812 hijos de madres menores de edad, en edades entre 9 y 17 años, según reportó la JCE.

3 Del 2014 al 2017, las mujeres presentaron 258,131 denuncias de violencia intrafamiliar. En 14 años han ocurrido 1,273 feminicidios. Este 2018 van 41, que han dejado al menos 28 niños huérfanos.

4 En cuatro años las mujeres reportaron 27,453 denuncias de delitos sexuales, con un promedio de 6,863 cada año, de los cuales 1,351 fueron incestos.

5 Un total de 701 niños y adolescentes fueron ingresados a los hogares de paso de CONANI en el 2017, por abandono, deambular por las calles, conflicto familiar y otros.

6 Unos 563 adolescentes están presos por robo, homicidio, violación sexual, droga, golpes y heridas, porte y tenencia de armas y atraco, según un informe de la Procuraduría hasta mayo del 2018.

Inquieta a siquiatra problemas sociales
Al siquiatra José Miguel Gómez le preocupa el deterioro del tejido social y los problemas que se están dando en el país, como la violencia, la inseguridad, los feminicidios, los atracos, secuestros, el bandolerismo, el pandillerismo, y sobre todo la falta de convivencia armónica.

Dice que esos problemas sociales, junto al desempleo, la falta de acceso al desarrollo social y la calidad de vida, producen daños colaterales en las familias.

“Muchas familias se han destruido, y los niños y adolescentes han tenido que desertar de las escuelas o deambular sin propósito en los barrios”, expresó. Apunta que por eso hay más violencia intrafamiliar y social, más uniones sin vínculos y sin apegos, y sin sentido de pertenencia, la gente se está juntando pero de forma social, lo que se llama la sociosexualidad, no construyendo familias con valores y con tendencias a durar, a perdurar la vida en familia. Por otro lado, señala está la cantidad de niños huérfanos y niños traumatizados, víctimas de feminicidios y otras muertes violentas.

Sostiene que esos acontecimientos tienen una implicación y un impacto en el desarrollo emocional y sicológicos de los niños y adolescentes.

Observa, además, un incremento de la falta de convivencia dentro de las propias familias, que repercute en hechos violentos y trágicos entre miembros de la familia. Recomienda ejecutar políticas de familias, invirtiendo más en las estrategias de desarrollo social sostenible. Exhorta a enseñar una cultura de trato de bien, de convivencia en las escuelas, para que los muchachos aprendan a manejar los conflictos. Sugiere que desde las iglesias y entidades de la sociedad civil se impulse esa cultura de paz.

Aconseja a los padres a proteger a sus hijos y a entender que la mejor inversión social se hace en la familia, no en las cosas materiales.

A las parejas que tengan indicadores de riesgos de violencia sicosocial, desintegración, abuso y maltrato, las exhorta a buscar ayuda, para trabajar los comportamientos alterados.

Cree que en las unidades de atención primarias deben tener acceso las familias para trabajar los modelos de integración familiar y comunitaria.

Advierte falta de diálogo afecta a padres e hijos
La sicóloga clínica y terapeuta familiar, María Marte, atribuye la desintegración familiar a la falta de comunicación en las parejas, y a la pérdida de los valores.

“La sociedad se ve afectada porque no estamos educando, estamos maltratando al ser humano que está en nuestra familia, hace falta comunicación que es la base de toda relación”, enfatiza. Plantea que se necesita una comunicación asertiva, que no implica hablar mucho, sino escucharse y comprenderse más. Considera que si no hay una buena comunicación habrá una desintegración, tanto de los padres como de los hijos. Sostiene que los divorcios están afectando las familias, porque la separación afecta aun permaneciendo los padres bajo un mismo techo.

Recuerda que cuando hay separaciones, por lo general vienen los conflictos por la guarda de los hijos, que hoy en día son muy altos, también afecta a los hijos, que a veces no se quedan siquiera con el padre o la madre, sino que terminan donde la abuela, una tía, u otro familiar, por lo cual hay que ver el proceso de crianza de esa tercera familia.

La especialista llama a inculcar los valores en las familias para formar personas con principios.

Aconseja ver con quienes se están juntando los hijos, porque si papá y mamá no tienen tiempo para estar con ellos, en la esquina les esperan muchas cosas, la droga, un amigo, la homosexualidad, el lesbianismo, etc.

“Tenemos que ver con quién nuestros hijos se están juntando, tener un ojo avizor, y ver el entorno en el que los hijos se rodean”, aconsejó.

Sugiere asignarles responsabilidades y tareas diarias a los hijos, pues observa que a veces no se les ponen roles, por lo cual entiende no se educan como tiene que ser.

Sostiene que a los hijos hay que enseñarles que tienen un compromiso en el hogar, porque así como tienen sus derechos en la sociedad, también tienen sus deberes.

“Ese tiempo en familia es muy importante.

Usted trabaja, tiene 8 horas diarias, excelente, pero tiene que dedicarles un tiempo de calidad, llegue a su casa y comuníquese con sus hijos, con sus adolescentes, escúchelos, cómo te fue en el colegio, qué haces, dónde estás”, recomendó.

Las iglesias ponen el dedo en la llaga del descalabro moral
LAS IGLESIAS CATÓLICA Y EVANGÉLICA HAN DEPLORADO LA PÉRDIDA DE LOS VALORES MORALES

https://images2.listindiario.com/n/content/521/521241/p/294x440/201806250155341.jpegLas iglesias, tanto católica como evangélica, han externado preocupación por el deterioro de la familia y por los males que afectan tanto el hogar como a la sociedad, y han hecho llamados al rescate de los valores, a fin de lograr una cultura de paz y convivencia armónica.

La Conferencia del Episcopado Dominicano (CED) se ha pronunciado a través de las cartas pastorales que emite cada año, una con motivo de la celebración del Día de la Virgen de la Altagracia, el 21 de enero, y otra con ocasión de la Independencia Nacional, el 27 de febrero.

Por igual, las iglesias evangélicas, a través del Consejo Dominicano de Unidad Evangélica (CODUE) se han pronunciado y han instado a resolver los problemas que impactan en las familias y que llevan intranquilidad en la sociedad a través de mensajes pastorales.

Precisamente, el más reciente mensaje emitido por los obispos, con motivo de la conmemoración del 174 aniversario de la Independencia Nacional, el pasado 27 de Febrero, llevó como título “la impostergable urgencia de vivir en valores”.

En las motivaciones de esa carta, la CED argumentó que “los valores vienen a ser como los centinelas necesarios para vivir una vida digna y poder construir una sociedad justa y fraterna”.

Se refirió a 12 valores extraídos del preámbulo de la constitución: la dignidad humana, la libertad, la igualdad, el imperio de la ley, la justicia, la solidaridad, convivencia fraterna, bienestar social, equilibrio ecológico, el progreso, la paz y unidad de la nación.

La CED considera que el pueblo dominicano apela a los valores y tiene la percepción de que se han ido perdiendo en algunos grupos o personas de la sociedad.

“Al echar de menos los valores se tiene conciencia de que éstos son una gran necesidad y un reclamo urgente para la sana convivencia entre los ciudadanos que desean vivir en un Estado de Derecho. En cuanto a la dignidad humana, resaltó que hace que los seres humanos sean capaces de mejorar sus relaciones con ellos mismos y con la sociedad.

Reseñó los valores que caracterizan a los dominicanos y que hablan de la manera de ser culturalmente, como la alegría, la acogida, hospitalidad, y el trabajo. Pero al mismo tiempo, identificó los valores que se han ido perdiendo, principalmente en el seno de la familia.

Los obispos consideraron que a la familia dominicana le han llegado sombras que oscurecen a la sociedad, como las situaciones críticas internas a la familia, entre las que citó la dificultad de comunicación y de relación entre los esposos, que provocan la fragmentación y disgregación, la violencia psicológica, física y sexual, y los abusos cometidos en familia en perjuicio de las mujeres y los niños.

Al referirse al valor de la vida, identificó como una sombra en la familia los feminicidios, a la vez que propugnó porque se detengan con la educación en valores desde la familia, para preservar la vida y respetarla desde la concepción hasta la muerte. Asimismo, reclamó una educación sexual basada en valores.

Violencia intrafamiliar
En la carta pastoral emitida en enero, a propósito del Día de la Altagracia, la iglesia Católica exhortó a los dominicanos a trabajar unidos para lograr construir una sociedad de amor, justicia y esperanza, y a cultivar los valores de la solidaridad, la espiritualidad.

Deploró en esa oportunidad al menos diez males que afectan a la sociedad, principalmente la violencia social e intrafamiliar, los feminicidios, abusos a menores y tráfico de personas.

También externó preocupación por el consumo y tráfico de armas, la corrupción, la impunidad, la manipulación de la administración de la justicia, la equidad en la distribución de los bienes, la carencia de la solidaridad y “todas las demás degradaciones sistemáticas de la vida o en contra de la dignidad humana”.

En ese mensaje, de enero del 2018, que llevó como título “La Eucaristía, fuente de comunión e impulso de la Misión Eclesial” los obispos expusieron la necesidad de reconocer los males que afectan a la sociedad dominicana e invitaron a ser solidarios con los más necesitados, ayudar y transformar a las comunidades y barrios.

Repudio al aborto
En la carta pastoral de enero del 2017, los obispos prestaron atención también a los males que confronta el país, pero especialmente para repudiar el aborto, que calificaron como “uno de los peores crímenes de la humanidad”.

“Es necesario reiterar la oposición más firme a cualquier atentado directo a la vida, especialmente inocente e indefensa, y el nonato en el seno materno es el inocente por antonomasia”, señaló la CED en su mensaje de ese año.

El problema de la violencia intrafamilar también formó parte de la carta pastoral de enero del 2017, cuando observó que una espiral de violencia invade los espacios de la sociedad dominicana, alcanzando a diversos escenarios, entre éstos el intrafamiliar, el laboral, y el vinculado a un contexto social y cultural donde se somete a la mujer por el hecho de ser tal, así como los conflictos de relaciones de parejas y exparejas.

Se resalta el gran lamento del drama de tantos niños y niñas huérfanos que ven morir a su madre por manos de su pareja, con el agravante suicidio de su padre, dejándolos en total abandono por la ausencia de una respuesta del Estado. Los obispos señalaron que sienten un gran dolor por esa situación.

También se refirieron a la ideología de género, la violencia, la trata de personas y el papel de la mujer en los hogares.

Evangélicos
https://images2.listindiario.com/imagen/2018/06/25/521/521241/680x460/201806250155342/las-iglesias-ponen-el-dedo-en-la-llaga-del-descalabro-moral.jpegEn febrero del 2018, en un mensaje con motivo de las fiestas patrias, el CODUE también llamó a preservar la identidad de la nación, los valores, y a enfrentar los males que afectan a la nación.

En el documento publicado en esa oportunidad, el presidente del CODUE, Fidel Lorenzo Merán, externó preocupación por los problemas que afectan al país, como la criminalidad, la inseguridad ciudadana, la corrupción y la violación de los derechos humanos.

“La mayoría de los dominicanos sin importar las diferencias partidarias o credo religioso, están conscientes de que el país necesita cambios importantes y una clase política que esté conectada a las aspiraciones de los ciudadanos”, señaló el CODUE en su mensaje de febrero del 2018. Propugnó por el cese de la migración descontrolada, e instó a preservar el medio ambiente.

En otra carta pastoral, de abril del 2017, con motivo de la Semana Santa, el CODUE llamó a la reflexión sobre la necesidad de recuperar los valores, porque consideró que continúan deteriorándose de forma progresiva.

Reflejó un problema de desesperanza colectiva, producto de las ofertas políticas incumplidas, y de la carencia de oportunidades “Todo esto ha creado un grave estado de depresión, de baja valoración, que ha arrastrado a mucha gente al abandono de sí misma y hasta el suicidio”, precisó.

Sometimientos
Los religiosos también han incurrido en acciones ilícitas e inmorales que han merecido su sometimiento a la justicia, principalmente por abusos sexuales y homicidio, lo cual evidencia que las iglesias no han estado exentas de la pérdida de los valores que afecta a la sociedad. A continuación presentamos algunos casos de sometimientos judiciales contra pastores y sacerdotes: El 28 de febrero del 2018, la Corte Penal de La Vega impuso tres meses de prisión preventiva al sacerdote Miguel Bienvenido Florenzán Ulloa, por agresión sexual, física y psicológica contra varias menores de edad; pero el pasado viernes, 15 de junio, le fue variada la coerción por una garantía económica, presentación periódica e impedimento de salida.

El sacerdote Elvin Taveras Durán, guarda prisión preventiva en la cárcel de Najayo, acusado de abusar sexualmente y asesinar al monaguillo Fernelis Carrión Saviñón, el 4 de agosto del 2017, en la casa curial de la parroquia Santa Cecilia, municipio Santo Domingo Este. Su proceso se encuentra en la fase preliminar.

En octubre del 2017, el juzgado de Atención Permanente de Santo Domingo dictó coerción al sacerdote Juan Francisco de la Cruz, acusado de maltratar a varios niños en una escuela parroquial Santa Cruz de Villa Mella, en Santo Domingo Norte.

También en febrero de este año, el tribunal colegiado de Puerto Plata condenó a 15 años de prisión al pastor evangélico Melvin David Quiroz, de 42 años, por agresión sexual a tres mujeres que acudían a la congregación a la cual servía.

En diciembre del 2016, el Cuarto Juzgado de la Instrucción de Santiago, dictó prisión preventiva en contra del pastor evangélico César Rafael Hernández, acusado de abusar sexualmente de cuatro mujeres.

Se recuerda, además, que en el 2013, el nuncio de la República Dominicana Josef Wesolowski fue acusado de pederastia en contra de menores, por lo cual fue retirado del país por el Vaticano.

Fue nuncio en el país desde enero de 2008 hasta agosto del 2013.