La mujer que mató al hombre más poderoso de mundo.

http://notisurbani.com/images/jose_Reyes_escritor_foto.jpgHace ya algunos años, que tuve la oportunidad de leer una obra titulada: El segundo Sexo, dicha obra es de la autoría de: Simone de Beauvoir. En esta importante impronta feminista, la autora afirma que el 51% de la población mundial para la fecha de impresión de su libro, eran mujeres. Me imagino que en la actualidad, este número se ha incrementado; de la misma manera que la explosión demográfica avanza a ritmo acelerado.

Los hombres siempre hemos pensado, que la mujer es el sexo débil, quizás porque desde pequeños, comenzamos a escuchar la frase: Los hombres se hicieron para cuidar y proteger a las mujeres. Cosa esta que yo estoy totalmente de acuerdo, pero en lo que siempre he tenido cierta discrepancia, es con la creencia de que la mujer es el sexo débil. Por el contrario, creo que ellas son el sexo fuerte, por cuestiones de las que no quiero entrar en detalles.

Pero de una cosa estoy seguro, cada vez que una mujer mueve un paso, el mundo avanza. Pues ellas son rebeldes, amplían fronteras de derechos, borrando cada día las diferencias existentes entre ellas y los mal llamados machos Alfa.

La historia de la humanidad, está llena de mujeres que se han atrevido a romper esquemas hechos para los hombres. En la obra titulada: Machismo Latinoamericano, de la autoría de: Manuel (Liquitin) de Jesús Guerrero Dumé. Un compueblano ejemplar ido a destiempo, el autor nos narra una frese del famoso filósofo griego: Aristóteles, cuando dijo: La mujer no es más que un hombre inferior.

Todos conocemos de mujeres inolvidables, que con su valor, destreza y patriotismo, han sido capaces de escribir sus nombres en las páginas gloriosas de nuestra historia. Pero en esta ocasión, quisiera escribirle acerca de una mujer de La antigüedad, que es poco conocida. Mas su valor la llevó a ganarse un puesto importante en la historia de la humanidad, por el acto heroico de defender su territorio, y haber dado muerte al hombre más poderoso de la tierra para la época, dueño y señor del imperio más grande que jamás haya existido en la historia de la humanidad.
El gran imperio persa aqueménide, se extendió a todo lo ancho de tres continentes. Todo comenzó con los Medos, una tribu de jinetes, que habitaba en las escarpadas estepas del norte de Asia, esta tribu nómada participó en la caída del imperio Asirio, quedándose con casi la totalidad de los territorios que en la actualidad se extienden, desde Afganistán hasta Anatolia en la frontera de Lidia, por allá por los años del señor de 585-550 antes de Cristo.

Para entonces, los persa tan solo eran dueño de un pequeño territorio; en lo que en la actualidad es la Republica Islámica de Irán. Porque ya los Medos los habían avasallado desde hacía unos doscientos años. Los medos eran gobernados por un Rey llamado: Astiage, el cual para consolidar su poder y por ende su imperio, se inventó una alianza matrimonial con los Persas. Casó a su hija: Mandanae con Cambise primero, hijo de Aquemenes rey de los persas.
Una vez consolidado el matrimonio de los muchachos, el rey Astiage, tuvo dos sueños, en uno soñó que su hija estaba embarazada y que al momento de dar a luz, no era un niño, sino un álbor de parra gigante, cuya copa llenaba el horizonte, el segundo sueño, soñó, que su hija orinaba, y que de sus orines se formó un arroyo, el cual se fue haciendo grande y se convirtió en un rio, continuó creciendo y se formó un lago y luego un mar que llenaba toda la tierra. Los entendidos en la materia de interpretar sueños, que tenían todos los imperios de la antigüedad, afirmaron que Mandanae daría a luz un hijo que sería tan grande que gobernaría al mundo.

Así aconteció, del matrimonio de Cambise y Mandanae nació Ciro segundo, conocido también como Ciro el grande. Su padre trató de matarlo varias veces pero no pudo. Ciro creció y fue un gran guerrero, le hiso guerra a su propio abuelo y lo derrotó. De esta manera Ciro segundo se convirtió en dueño absoluto del imperio Medo -Persa. Ya para el año 559 antes de Cristo, Ciro Segundo comenzó a expandir su territorio, Invadió al reino de Lidia, sometió bajo su poder al Rey: Creso quien era el paradigma de la riqueza más grande de la época. El reino de Lidia en la actualidad es Turquía. Fue allí donde se inventaron las monedas.

Con respecto a la toma de Lidia, el historiador, escritor y cronista de la antigüedad: Jenofonte, nos narra en su Anábasis, que Ciro segundo el grande, eclipsaba a todos los demás monarcas que él había conocido, los que les precedieron, y a todos los que les siguieron.

Quizás por esto, cuando el rey Creso se dio cuenta, que Ciro segundo se proponía tomar la ciudad de Sardy, envió una consulta al oráculo, la repuesta del oráculo fue: Un gran imperio será derrotado. Creso se llenó de júbilo al pensar que el derrotaría al gran Ciro el grande, mas sin embargo, el oráculo había dicho que un imperio caerá, pero no dijo cuál. De manera que Ciro el grande, derrotó a Creso y de esa manera extendió las fronteras de su imperio hasta la costa del mar egeo.

Ya para el año 539 antes de Cristo, mediante una campaña de terror y de propaganda, Ciro segundo el grande, conquistó al imperio Neo-Babilónico, sin disparar una sola flecha. Extendiendo sus dominios hasta el rio: Yasares, el cual divide a Asia del territorio que ocupaba la URSS hasta 1989. Llegando incluso hasta a Palestina, ya que al haber conquistado a Babilonia era dueño de toda Mesopotamia.

Es propio resaltar que toda estas conquistas las realizo en tan solo veinte años. Fundó una gran ciudad a orilla del rio yasares y le puso por nombre: Ciropolis.

Muchos conquistadores, habían tratado de pasar más allá del rio Yasares, pero no habían podido. Ciro Segundo se lo propuso y lo logró, para tratar de apoderarse de las estepas de Asia. Pero fue allí donde encontró la muerte, a manos de la mujer que ya le he hablado. Estas estepas estaban habitadas por una tribu nómada llamados: Masagetas, quienes estaban gobernados por una reina llamada: Tomiris. Ciro el grande se interesó en ese territorio, pero quiso conquistarlo con la ternura del amor.

Le propuso matrimonio a la reina de los masagetas, pero esta lo despreció, como es de suponer ante la negativa de la reina Tomiris, para Ciro segundo no quedó otro recurso que la fuerza, la guerra comenzó y el ejercito Persa se impuso derrotando a los Masagetas, quienes estaban comandados por un hijo de la reina Tomiris llamado: Espargapises, el cual resultó muerto en situación aun no aclarada. El historiador de la antigüedad: Heródoto, afirma que: Espargapises fue asesinado por Ciro el grande personalmente, mas, el también historiador: Tom Holland, en so obra titulada: Fuego Persa. Nos narra que el hijo de la reina Tomiris, reina de los masagetas, murió en combate. Por lo tanto lo único seguro que tenemos fue que murió, y que su muerte fue la gota que desbordo el cántaro.

Cuando la reina Tomiris se entera de la muerte de su hijo, se encendió en cólera y le envió un mensaje al gran Ciro segundo: Vete de mi territorio, porque si no lo hace. Yo juro por el sol, dios de las masagetas, que te mataré para que así pueda saciar tu sed de sangre. Cuando el mensaje llegó a oídos de Ciro el grande, comenzó a reírse a carcajada, menospreciando la amenaza de la reina que ya él había derrotado, impartió órdenes a su ejército, de arrasar a los masagetas hasta que no quedara un solo con vida. Pero esta vez el ejercito de los masagetas, estaba comandado por la reina Tomiris en persona, el segundo combate comenzó, y esta vez los persas fueron derrotados por los masagetas, y el gran rey Ciro el grande muerto en la fragosidad del combate.

La reina Tomiris, impartió ordenes de que le cortaran la cabeza al Ciro el grande, y que la lleven a su presencia, ella tomó la cabeza de Ciro y la sumergió en un odre lleno de vino, para simular la sangre, y así dar por cumplida la promesa que había hecho, de saciar la sed de sangre del monarca: Ciro Segundo el grande, el hombre que hasta ese día había sido el hombre más poderoso del mundo. Muerto por la furia de una mujer, decidida a vencer o morir.