TIROTEO
Un exsoldado mata a tiros a 12 personas en un bar de California

AFP

https://images2.listindiario.com/imagen/2018/11/08/541/540966/294x440/201811081843441/un-exsoldado-mata-a-tiros-a-12-personas-en-un-bar-de-california.jpegUn exsoldado armado con una pistola mató a 12 personas al abrir fuego la noche del miércoles en un bar abarrotado de estudiantes cerca de Los Ángeles, en el segundo tiroteo en Estados Unidos en menos de dos semanas.

El hombre, que se habría suicidado, ingresó poco antes de las 11:30 pm al Borderline Bar and Grill, donde se celebraba una fiesta estudiantil a la que asistían "varios cientos" de jóvenes, declaró el capitán Garo Kuredjian, de la oficina del Sheriff del Condado de Ventura.

El sheriff del Condado de Ventura, Geoff Dean, describió a la prensa "una escena horrible" con "sangre por todos lados".

Dean precisó que entre las víctimas figuran 11 personas que se encontraban en el bar y un policía, identificado como Ron Helus, que intervino en la escena.

https://images2.listindiario.com/imagen/2018/11/08/541/540945/294x440/201811081223021/el-tiroteo-de-california-de-los-mas-mortiferos-de-ultimos-20-anos-en-eeuu.jpegEn una rueda de prensa, Dean identificó al atacante como Ian David Long, un exmarine de 28 años conocido por la policía.

Fue hallado muerto en el lugar. "Creemos que se disparó", dijo Dean.

Long estaba armado con una pistola Glock comprada legalmente, y equipada con un cargador más grande que el de diez balas para el que está normalmente concebida, explicó.

En el lugar, Jason Coffman esperaba por noticias de su hijo Cody, de 22 años.

"La última vez que lo vi, me dijo adiós y se fue al Borderline", dijo sollozando a periodistas.

Unos minutos más tarde recibió una llamada telefónica y se hundió en lágrimas.

El ataque también dejó un número indeterminado de heridos, que fueron admitidos en varios hospitales de la zona.

Según Los Angeles Times, 18 personas recibían cuidados médicos tras resultar con lesiones al escapar en medio del tiroteo, pero no se trataba de heridas de bala en esos casos.

Varios testigos que se hallaban en el Borderline describieron un hombre imponente, completamente vestido de negro, con lentes, barbudo o con el rostro tapado por una bufanda negra, según los testimonios, y con una pistola de grueso calibre.

Con la investigación en curso, "nada me lleva, a mí o al FBI, a pensar que existe un vínculo terrorista", dijo el sheriff Dean.

Dean explicó que la policía ha tenido "contacto con Long a lo largo de los años por eventos menores". En abril, fue atendido por expertos en psicología de la policía por comportarse de "manera irracional", agregó.

- "No vimos hacia atrás" -

"Sacó un arma y comenzó a disparar", dijo a la AFP Holden Harrah, un joven de 20 años que frecuenta ese bar, detallando que debió "arrastrarse" para escapar y encontrar su auto.

El Borderline Bar and Grill organizaba todos los miércoles noches estudiantiles, abiertas a jóvenes mayores de 18 años, cuando generalmente hay que tener 21 años -la edad legal para beber- para entrar a un bar en Estados Unidos.

Matt Wennerstron, un estudiante de 20 años también asiduo del lugar, dijo que el atacante "hizo tantos disparos como pudo". "Cuando empezó a recargar sacamos a la gente de ahí y no vimos hacia atrás", dijo.

"Disparó mucho, al menos una treintena de veces. Todavía escuchaba los tiros cuando todo el mundo había abandonado el bar", dijo a Los Angeles Times un testigo no identificado.

Otros testigos afirmaron que el atacante había lanzado una bomba de humo.

- "Bang, bang" -

La mayoría de los testigos citados por los medios estadounidenses eran estudiantes universitarios que describieron escenas de pánico.

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"Todo el mundo se tiró al suelo rápidamente. Todo el mundo quería salir lo más rápido posible", declaró a la AFP una joven que escapó junto a una amiga por una ventana de la cocina.

Jasmin Alexander, que estaba con un grupo de 15 amigos en el bar, narró una escena de caos y confusión cuando los disparos empezaron.

"Era un miércoles normal. Estábamos en el bar, divirtiéndonos, bailando", dijo la joven a periodistas tras escapar del tiroteo. "De pronto escuchamos el 'bang, bang' de los disparos y se volvió una locura y la gente empezó a empujar".

"Pensamos que era una broma, no lo tomamos en serio al principio porque sonaba como petardos. Y luego todo el mundo se tiró al piso", afirmó.

El presidente Donald Trump escribió en Twitter que había sido informado del "terrible tiroteo".

Estados Unidos es escenario frecuente de tiroteos en lugares públicos. Hace 10 días, 11 personas murieron en una sinagoga en la ciudad de Pittsburgh, en el peor ataque antisemita perpetrado en el país.

MASACRE
Thousand Oaks, la ciudad que está sin consuelo tras el asesinato de 12 personas

EFE
Thousand Oaks (EE.UU.)

https://images2.listindiario.com/imagen/2018/11/08/541/540986/294x440/201811081846571/thousand-oaks-la-ciudad-que-esta-sin-consuelo-tras-el-asesinato-de-12-personas.jpegSin consuelo posible ni respuestas lógicas ante la tragedia, la ciudad de Thousand Oaks, en el sur de California (EE.UU.), trata de sobreponerse a la masacre que la noche del miércoles dejó doce víctimas mortales después de que un hombre irrumpiera a tiros en un bar y luego se suicidara.

"Mil robles", el nombre traducido de esta población de casi 130.000 habitantes situada unos 55 kilómetros al noroeste de Los Ángeles, lloró la muerte de once de esas personas, que fueron asesinadas cuando estaban disfrutando de una noche de fiesta en el Borderline Bar & Grill, un local muy frecuentado por universitarios y familias de la zona.

Thousand Oaks también rindió hoy homenaje al sargento Ron Helus, quien falleció por los disparos del atacante, cuando acudió al lugar de la masacre.

Ciudadanos y compañeros de Helus formaron hoy una emotiva procesión para escoltar su cuerpo.

"Estaba totalmente comprometido, lo dio todo. Esta noche, como le dije a su esposa, murió un héroe", resumió conmovido el alguacil del condado de Ventura, Geoff Dean.

La ciudad se despertó hoy entre la enorme tristeza por los muertos, además de los al menos 25 heridos, y los miles de interrogantes en torno a qué llevó a Ian David Long, un exmarine de 28 años, a cometer semejante matanza antes de quitarse la vida.

El Centro para Adolescentes de Thousand Oaks, el lugar de encuentro decretado por las autoridades para familiares y amigos de las víctimas, se convirtió este jueves en el epicentro de la desolación.

Decenas de personas, muchas de ellas muy jóvenes, se acercaron al lugar para comprobar si sus seres queridos seguían con vida.

"Acabamos de recibir la noticia de que fue uno de los once asesinados anoche", dijo entre lágrimas y ante los medios Jason Coffman, padre del fallecido joven Cody Coffman.

"Solo él y yo sabemos cuánto le quiero, cuánto le echo de menos (...). Esto va a ser absolutamente desgarrador para mí y para mi familia", afirmó hundido.

Tristemente habitual en Estados Unidos en los últimos tiempos, la escena en el Centro para Adolescentes de Thousand Oaks fue la ya vista tras otros tiroteos masivos como el de Pittsburgh hace dos semanas, el de Parkland hace nueve meses, el de Las Vegas hace un año y el de Orlando hace dos.

Numerosos vecinos, que tenían apoyo psicológico a su disposición, buscaban información de sus amigos o familiares entre abrazos dolidos, sonrisas reconfortantes y lamentos desconsolados frente a banderas a media asta.

Pese a que había decenas de personas, periodistas y policías incluidos, en el lugar reinaba un extraño silencio únicamente interrumpido por un fuerte viento.

En "shock", como si todo el mundo estuviera "distraído". Así resumió a Efe el clima general de Thousand Oaks Pedro, de 89 años, que evitó dar su apellido y que descansaba al sol tras comprobar que el centro de día en el que suele jugar al billar estaba cerrado.

En una localidad de ambiente familiar, con barrios residenciales y acomodados, y sin grandes problemas de seguridad, el anciano remarcó lo impactante de lo sucedido anoche.

"Se está muy tranquilo aquí", aseguró.

Carpintero durante años y con raíces en México, Pedro, que perdió a dos de sus cinco hijos en incidentes violentos, no quiso ni pensar en el trauma por el que están pasando ahora las familias de las víctimas.

"Yo sé cómo han de sentirse los papás que perdieron a sus hijos (aguantó la respiración antes de continuar). Es lo más duro que puede pasar en la vida", afirmó.

DJ y monitor de baile en Borderline Bar & Grill, aunque afortunadamente ayer no estaba presente en el local, Cliff Housego se preguntó ante los periodistas cómo habría actuado si hubiera estado presente.

"No puedo imaginarme el miedo (que sintieron)", expresó.

"Ciertamente, la muerte y la tristeza no son algo nuevo para alguien (como yo) que tiene 70 años, pero es estremecedor que la dulce chica que trabajaba en la puerta (del bar) fuera asesinada", ejemplificó.