Aumentan a 1.016 muertos y a 42.638 los contagios por el coronavirus en China

EFE
Pekín

https://images2.listindiario.com/imagen/2020/02/11/604/603836/294x440/202002110129061/aumentan-a-1-016-muertos-y-a-42-638-los-contagios-por-el-coronavirus-en-china.jpegLas autoridades sanitarias chinas informaron hoy de que ya se han certificado 1.016 muertes por el coronavirus causante de la neumonía de Wuhan entre los 42.638 contagiados diagnosticados en el país asiático.

Según la Comisión Nacional de Salud de China, hasta la pasada medianoche local (16.00 GMT del lunes), se habían registrado 7.333 casos graves, mientras que 3.996 personas habían sanado.

Por el momento, la fuente afirmó haber realizado seguimiento médico a 428.438 pacientes en contacto cercano con los infectados, de los cuales 187.728 siguen en observación.

De estos últimos, 21.675 son casos sospechosos de haber contraído el virus.

Los datos de hoy suponen el mayor incremento de muertes en un solo día, 108, además de rebasar la barrera del millar de decesos.

La lista de nuevos infectados sumó otros 2.478 pacientes. El pasado día 5 marcó el inicio de una tímida desaceleración en el número de nuevos infectados registrados cada día, siempre según las estadísticas oficiales.

Asimismo, hoy se añadieron 716 nombres a la nómina de pacientes dados de alta.

De los 108 fallecimientos, 103 se certificaron en la provincia de Hubei, de la que Wuhan es capital y epicentro del brote, y que permanece en cuarentena 'de facto' desde el pasado 23 de enero.

Los cinco casos restantes se distribuyeron entre Pekín, Tianjín, Heilongjiang (ambas en el noreste), la provincia de Anhui y la de Henan (ambas en el este).

Asimismo, Hubei concentra 2.097 de los 2.478 nuevos positivos de coronavirus.

Hasta la fecha, todos los decesos menos dos -en Filipinas y Hong Kong- se han producido en la China continental y, aunque una veintena de países cuentan con casos diagnosticados de neumonía de Wuhan, China acapara en torno al 99 % de los infectados.

Los síntomas del nuevo coronavirus, denominado 2019-nCoV, son en muchos casos parecidos a los de un resfriado, pero pueden venir acompañados de fiebre y fatiga, tos seca y disnea (dificultad para respirar).

Coronavirus
La OMS dice que se tardará 18 meses en desarrollar una vacuna contra covid-19

EFE
Ginebra

https://images2.listindiario.com/n/content/604/603933/p/294x440/202002111753251.jpegEl director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió este martes de que el desarrollo de una vacuna contra la enfermedad provocada por el coronavirus de Wuhan, denominada desde hoy covid-19, se demorará al menos un año y medio.

"La primera vacuna puede estar lista en dieciocho meses, así que por ahora debemos prepararnos para usar las armas que tenemos al alcance en la lucha contra este virus", dijo Tedros en la rueda de prensa que la OMS organiza diariamente desde la pasada semana para informar de la situación de la epidemia.

Tedros aseguró que el covid-19, diagnosticado en 42.708 personas en China (de las que 1.018 han fallecido) y en 393 pacientes en otros veinticuatro países, debe ser considerado actualmente "el enemigo público número uno para toda la humanidad", con consecuencias políticas, sociales y económicas "peores que las de cualquier acto terrorista".

El doctor etíope anunció que el director ejecutivo de la OMS para Emergencias Sanitarias, Michael Ryan, encabezará un gabinete de crisis lanzado hoy para coordinar la respuesta a la epidemia entre este organismo y el resto de las agencias de Naciones Unidas.

La sede de la OMS en Ginebra acoge desde hoy hasta mañana, miércoles, un encuentro de 400 expertos de todo el mundo en virología, epidemiología y otras ramas científicas para estudiar vías de investigación del hasta ahora conocido como coronavirus de Wuhan y posibles tratamientos y vacunas.

La denominación de la enfermedad covid-19 (formada con un acrónimo de la expresión inglesa "corona virus disease") ha sido consensuada por responsables de la OMS, la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE).

El nuevo hospital contra el coronavirus construido en solo diez días

EFE
Wuhan (China)

https://images2.listindiario.com/n/content/603/602690/p/294x440/202002031625491.pngEl Hospital Huoshenshan de la ciudad china de Wuhan, construido en solo diez días para combatir el brote de coronavirus y que entrará hoy en funcionamiento, se ha convertido en paradigma del "milagro chino", a la vez que en la mejor herramienta propagandística de Pekín en la lucha contra la enfermedad.

El centro hospitalario, compuesto de módulos prefabricados y con una capacidad de 1.000 camas, estará operado por 1.400 médicos militares, 950 de ellos procedentes de hospitales del Ejército de Liberación Popular y, los 450 restantes, de universidades de las distintas ramas de las fuerzas armadas.

Con él se espera descongestionar a otros hospitales de Wuhan en la lucha contra el coronavirus, que ha dejado al menos 361 muertos y 17.205 infectados diagnosticados en China hasta el momento, la mayoría de ellos en la provincia de Hubei, donde se detectó el brote.

Las obras de Huoshenshan comenzaron el 23 de enero y pronto los medios estatales difundieron imágenes de más de un centenar de vehículos de obra, sobre todo, excavadoras, trabajando sin descanso en una vasta superficie.

Houshenshan está ubicado en el suroeste de la ciudad, una zona que, asegura la agencia estatal de noticias Xinhua, cuenta con los servicios necesarios para proveer al hospital y los pacientes.

El centro se construyó a semejanza del pekinés de Xiaotangshan, en el norte de la capital y levantado en una semana en 2003 para combatir el Síndrome Respiratorio Agudo y Grave (SARS, por sus siglas en inglés).

Además, la prensa oficial prevé que esta semana entre en funcionamiento el otro "hospital exprés" comenzado días después de Houshenshan, Leishenshan, con 1.300 camas.

Ambos tratarán de contener la expansión del brote en su epicentro, la ciudad de Wuhan, que permanece en cuarentena desde el mismo día 23 de enero en que se iniciaron las obras en Huoshenshan.

Hasta este domingo, la provincia de Hubei ha registrado 11.177 de los 17.205 infectados diagnosticados en toda China, así como 350 muertes de las 361. De entre los contagiados, 1.701 se encuentran en estado grave o crítico, mientras que 295 personas han superado con éxito la enfermedad y han sido dadas de alta.

La construcción a toda velocidad de estos centros hospitalarios es una pieza clave en la propaganda oficial de cara a promocionar sus esfuerzos contra el virus en China y en el extranjero.

De hecho, incluso se instalaron cámaras que retransmitieron las 24 horas del día la evolución de las obras.

Experto advierte el coronavirus es un caso serio

Doris Pantaleón
Santo Domingo, RD

https://images2.listindiario.com/imagen/2020/02/03/603/602604/294x440/202002030330221/experto-advierte-el-coronavirus-es-un-caso-serio.jpegLa declaratoria de Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional (ESPII) emitida por la OMS entorno al nuevo coronavirus detectado en China, significa que que el problema es serio, inusual o inesperado y tiene implicaciones de salud pública que van más allá de las fronteras del estado afectado y que requiere acción internacional inmediata.

La misma no deja excusas para que los países no implementen las acciones recomendadas, ya que la declaración confirma el riesgo alto para todo el mundo y el énfasis de las naciones debe estar concentrado en reducir infecciones humanas, prevención de transmisión secundaria y diseminación internacional y contribuir a la respuesta a través de una colaboración y comunicación multisectorial.
Las explicaciones sobre la declaratoria emitida el jueves pasado por la OMS a raíz de la expansión a diversos países de casos del coronavirus (2019-nCoV) detectado en diciembre pasado en Wuhan, China, fueron dadas a Listín Diario por el director de Enfermedades Transmisibles y Determinantes Ambientales de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en Washington, doctor Marcos Espinal.

La declaratoria significa que luego de evaluar toda la información nueva que ha llegado, la misma permite al comité de expertos recomendar al director general de la OMS que declare una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional (ESPII) lo que significa dentro del Reglamento Sanitario Internacional que se trata de un evento extraordinario: Que constituye un riesgo de salud pública para los otros Estados a través de la diseminación internacional y que requiere una respuesta internacional coordinada.

Esperar casos

El doctor Espinal señala que la declaración conlleva recomendaciones para la OMS, el estado afectado que en este caso China, y para todos los demás países. En este último caso se recomienda esperar casos en cualquier país, por lo que deben prepararse para la contención incluyendo vigilancia activa, detección temprana, aislamiento y manejo de casos, búsqueda de contactos, y prevención.

Las recomendaciones, señala, incluyen a la prevención y control de infecciones en centros hospitalarios, comunicación de riesgo, laboratorio, investigaciones tempranas, para los puntos de entrada, reporte de datos y notificación a la OMS.

La declaración también conlleva, señala, una decisión política ya que permite empoderar a los países para movilizar fondos internamente para reforzar sus capacidades básicas dentro del reglamento sanitario internacional y hacer una evaluación concienzuda de su preparación actual y donde deben reforzar.
Destacó que muchas de las recomendaciones ya vienen implementándose por los países para irse preparando cuando llegara la declaración de emergencia que se esperaba llegaría en cualquier momento.

El científico que anticipó la epidemia del coronavirus (y nadie lo escuchó)

Francisco Aguirre A.

https://img-s-msn-com.akamaized.net/tenant/amp/entityid/BBZwN0j.img?h=533&w=799&m=6&q=60&o=f&l=fEn noviembre de 2002, las provincias de Yunán y Guandong en China fueron el germen que hasta hace pocos meses, se contaba como el último episodio conocido de una epidemia a nivel masivo. El Síndrome respiratorio agudo grave (SARS según sus siglas en inglés) alcanzó 27 países, infectando a más de 8 mil personas y dejando 765 muertos, en una estela fatal que de haber sido tratada con más rapidez por el gobierno chino, pudo evitar centenares de muertes.

Investigaciones posteriores indican que sólo después de abril de 2003, cuando el SARS ya había avanzado lo suficiente, comenzó a ser tratado con mayor seriedad, surgiendo casos no registrados en Beijing. Fue entonces cuando el gobierno chino, cediendo a la presión internacional, dejó a funcionarios internacionales averiguar qué estaba ocurriendo, sólo para descubrir que los casos eran muchos más que los que se habían reportado. Finalmente, dos importantes funcionarios locales fueron destituidos.

Pero las similitudes con el actual coronavirus, tanto en los síntomas como la reacción del país asiático y la preocupación mundial, son sólo parte de la comparación que se puede realizar con lo ocurrido hace 18 años. Existen científicos que afirman que de existir el financiamiento, este tipo de virus o los que vengan en el futuro, pueden prevenirse. Y con ello, centenares de muertes.

El mapa de la expansión del coronavirus

Bruno Canard cuenta con gran experiencia en el virus y su comportamiento. Obtuvo un doctorado en Microbiología y Bioquímica de la Universidad de París, y estudios en facultades de medicina de Harvard y Boston. Actualmente es investigador principal del equipo “Replicación viral: estructura, mecanismos y diseño de fármacos” en el Laboratorio de Arquitectura y Funciones de Macromoléculas Biológicas de la Universidad Aix-Marsella en Francia, como Director de Investigación. Sus intereses actuales son la estructura y función de las enzimas involucradas en la replicación viral y el diseño de medicamentos antivirales.

En conversación con La Tercera, cuenta que comenzó a trabajar en coronavirus en 2002, casi un año antes del primer brote de SARS-CoV: “Había trabajado en enzimas del virus del dengue que mostraban similitudes con coronavirus de importancia veterinaria, y fui invitado a una reunión para hablar sobre mi descubrimiento. Descubrí allí, en esta reunión, el fascinante mundo de los Coronavirus. Había virus completamente descuidados en ese momento, pero decidí trabajar en ellos debido a su interés científico”.

“Pocos meses después, el brote de SARS-CoV de 2003 estaba allí, y ya estábamos listos para embarcarnos en una investigación”, agrega.

Sin embargo, el interés por avanzar en sus investigaciones se enfrentaron a un muro que incluso en los laboratorios científicos del primer mundo, tienen un tope: el financiamiento.

Escaso apoyo
“No estamos en un período de tiempo en el que la ciencia adacémica sea reconocida en su valor y nivel adecuados”, cuenta Canard desde Francia. “Se ha instalado un tipo de gestión/evaluación/competencia corporativa en nuestro mundo científico que no es apropiado para la investigación. La investigación necesita tiempo, independencia y cooperación en lugar de competencia excesiva”.

“Aproximadamente desde 2008 y con la crisis financiera mundial, el dinero ha escaseado en los presupuestos públicos, y los programas de investigación y financiación han sido testigos de una disminución muy significativa de la financiación. Solicitamos constantemente fondos para subvenciones demasiado competitivas que tienen una tasa de éxito de aproximadamente el 8 por ciento. Por lo tanto, el científico promedio que redacta subsidios escribe 15 grandes subsidios y documentos para obtener uno financiado, lo que no es viable”.

“Los científicos pasan su tiempo escribiendo en lugar de guiar a sus alumnos o simplemente haciendo investigaciones. Tienen que confiar en subvenciones privadas con empresas, lo que a veces no es la mejor garantía del pensamiento independiente”, sostiene.

Canard afirma que junto a sus colegas científicos Eric J. Snijder, Johan Neyts, Rolf Hilgenfeld y Frank van Kuppeveld han sido los más activos en advertir sobre los peligros del virus que hoy tiene a 213 muertos y casi 10 mil confirmados en todo el mundo.

“Lo hemos dicho sin descanso a las agencias de financiación y los gobiernos, pero no obtuvimos respuesta”, señala.

Supercontagiadores
Actualmente, Canard explica que su laboratorio se encuentra trabajando en el “motor molecular” de los virus emergentes: “Los virus hacen tres cosas: se replican (se reproducen y usan sus propias enzimas); su refugio en envolventes/cápsides para protegerse de las armas de nuestras células (inmunidad); y evolucionan constantemente (a través de la mutación, principalmente) para

adaptarse mejor a los dos primeros puntos.

En relación a la epidemia del SARS de 2003 y su comparación con el actual coronavirus, afirma que en el área que se encuentra en estudio (replicación de las enzimas), no observa diferencias significativas, y que sólo se pueden encontrar pequeñas cambios en las proteínas estructurales, el “caparazón” del virus.

Aún así, asevera que notó que el virus sería una real amenaza en enero pasado, cuando analizó la secuencia y era extremadamente cercana a la de un viejo conocido: el SARS-CoV de 2003. En el laboratorio, lo llamó SARS-CoV 2.0.

“La expansión del virus ha sido bastante rápida en relación con los estándares habituales. El R0 (número promedio de personas contaminadas por persona infectada) es de alrededor de 3, lo cual es significativo y suficiente para sostener una epidemia mundial, lo que se conoce como pandemia”, asevera.

“La OMS declaró este jueves una emergencia de salud pública de preocupación internacional. El temor es que, por razones desconocidas, algunos pacientes infectados tienen, de manera impredecible, un R0 mucho más alto”, cuenta. Se trata de los “súpercontagiadores”, una pesadilla para los epidemiólogos.

Los supercontagiadores: paciente de Wuhan recuerda el caso de cocinera irlandesa y médico chino

Sobre lo que se viene en las próximas semanas, Canard espera que se hayan aprendido las lecciones de 2003. “Se implementarán medidas inteligentes y responsables de las autoridades para detener la propagación. Lo que necesitamos es una vacuna y un medicamento contra el pan-coronavirus para atender a los pacientes. Debido a la similitud de los “motores moleculares” de los coronavirus, es posible un diseño de drogas de amplio espectro”.

“Afortunadamente, el mundo ha hecho un progreso muy significativo para manejar pacientes iniciales en unidades de emergencia de hospitales o médicos, por lo que las transmisiones secundarias ahora están mucho mejor controladas. Además, existe un espíritu sin precedentes de compartir reactivos, experiencia e información entre científicos y personas en general”, afirma.

Coronavirus: cuáles son los tratamientos en los que trabajan los científicos para encontrar una cura
clarin.com

https://img-s-msn-com.akamaized.net/tenant/amp/entityid/BBZwEac.img?h=533&w=799&m=6&q=60&o=f&l=fCientíficos de distintos países están estudiando posibles tratamientos específicos para curar el nuevo coronavirus que emergió en China​, indicó este viernes un médico experto del Inserm, el instituto francés de investigación médica.

El doctor Yazdan Yazdanpanah, director del Instituto de Inmunología, Inflamación, Infección y Microbiología del Inserm y experto de la OMS, dio cuenta de "tres estrategias que están a un nivel avanzado" de estudio, en una conferencia de prensa en París.

La primera consiste en utilizar únicamente el Kaletra, un medicamento anti-VIH/SIDA que asocia dos moléculas antivirales (lopinavir y ritonavir).

"Varios colegas chinos lo utilizaron en China en el marco de ensayos clínicos, de los que todavía no se tienen los resultados", especificó.

La segunda opción es asociar este medicamento con el interferon (antiviral e inmunoterapéutico), una combinación utilizada contra el coronavirus MERS (Síndrome Respiratorio de Oriente Medio), en un ensayo clínico todavía en curso.

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La tercera se basa en el remdesivir, otro antiviral que sirvió para el ébola. Se disponen de muy pocos datos sobre su eficacia, pero según un artículo de la revista Nature, "parece mayor que la del Kaletra".

Otra pista posible apunta a los tratamientos a base de "anticuerpos monoclonales", pero su estudio está "menos avanzado", según el doctor Yazdanpanah.

Luis Enjuanes, del laboratorio de Coronavirus del Centro Nacional de Biotecnología de Madrid, es uno de los investigadores que trabaja para desarrollar una vacuna y terapias contra el coronavirus. Foto EFE
© clarin.com Luis Enjuanes, del laboratorio de Coronavirus del Centro Nacional de Biotecnología de Madrid, es uno de los investigadores que trabaja para desarrollar una vacuna y terapias contra el coronavirus. Foto EFE
"La OMS empezará rápidamente un ensayo clínico aleatorio internacional (basado en exámenes comparativos mediante sorteo). Entretanto, querríamos utilizar algunos tratamientos en pacientes en estado grave, al menos", dijo.

Los investigadores pueden apoyarse en los trabajos sobre los otros dos coronavirus que originaron epidemias mortales (SRAS y MERS). Pero la posibilidad de cultivar este nuevo coronavirus "permite además poner a prueba moléculas, de las cuales algunas ya están disponibles para otras patologías", agregó el doctor Yazdanpanah.

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Este experto citó además otra estrategia en curso de evaluación, que consiste en verificar si la gente expuesta fue infectada con el virus antes de la aparición de los síntomas y, de ser así, suministrar un tratamiento precoz.

Por ahora, el tratamiento que mejor se conoce y el único disponible es el Kaletra, al haber sido empleado sobre todo durante una posexposición al VIH.

Médicos con trajes protectores en un hospital de Eslovaquia donde dos pacientes ingresaron con síntomas de coronavirus. Foto DPA
© clarin.com Médicos con trajes protectores en un hospital de Eslovaquia donde dos pacientes ingresaron con síntomas de coronavirus. Foto DPA
Hay otras preguntas abiertas: "¿Por qué la enfermedad se agrava al séptimo día?". Se trata de un elemento capital para poder diseñar una estrategia terapéutica, según este médico, también jefe del servicio de enfermedades infecciosas del hospital parisino de Bichat, que admitió en reanimación a un turista chino de 80 años en estado grave.

El nuevo coronavirus dejó hasta ahora 213 muertos y el número de pacientes infectados en China continental ronda los 10.000. Un centenar de casos fueron declarados en una veintena de otros países.

Con información de AFP