Grave y en etapa crítica niño con virus de rabia

Doris Pantaleón
Santo Domingo

https://images2.listindiario.com/imagen/2018/12/27/547/547193/294x440/201812270310121/grave-y-en-etapa-critica-nino-con-virus-de-rabia.jpegEn la etapa más crítica de la enfermedad, y en condición de gravedad, se encuentra el niño de cinco años procedente de Pedernales ingresado en el hospital Infantil Robert Reid Cabral afectado de rabia humana, con cuyo caso suman tres con esta enfermedad mortal y prevenible por vacunas registrados este año en esa provincia.

El infectólogo y subdirector del hospital, doctor Clemente Terrero, dijo que al arribar al séptimo día del inicio de los síntomas de la enfermedad, el menor entra a la etapa más crítica del proceso, cuando empiezan a presentarse los cambios neurológicos en el funcionamiento del sistema nervioso central que ocasiona el virus de la rabia en el organismo humano.

Este virus, explica, transmitido a los humanos por mordeduras y agresiones de animales infectados de rabia animal, produce infección y cambios en el cerebro que conllevan a la muerte.

Terrero reiteró su llamado a prestar más atención a lo que ocurre con este virus en Pedernales.

El niño, según el relato de su madre, fue mordido por un perro desconocido el 29 de noviembre pasado, y de inmediato acudió al hospital de Pedernales, donde fue atendido, pero no vacunado. Luego fue trasladado al Reid Cabral el 18 de este mes, tres días después de haber empezado a presentar síntomas de fiebre, dolor de cabeza, fobia e irritabilidad.

Días antes, en el mismo centro había fallecido otro niño de seis años, también procedente de Pedernales, con diagnóstico confirmado de rabia de la variedad canina. En abril pasado había fallecido otro menor por las mismas causas.

Con estos tres menores, suman cuatro los casos de rabia humana registrados en el país este año, incluyendo una adulta en Santiago.

El virus de la rabia es transmitido a los humanos a través de la mordedura o agresión de un animal infectado, entre ellos perros, gatos, murciélagos y mangostas o hurón. Su incubación en el organismo humano puede durar desde siete días hasta un año y una vez inician los síntomas es 100 por ciento mortal.

Se caracteriza por una encefalomielitis aguda. Los síntomas iniciales son cansancio, dolor de cabeza, fiebre, falta de apetito, náuseas y vómitos, seguido de dificultad para tragar, desorientación, alucinaciones, convulsiones y parálisis.

Por otra parte, Terrero informó que el 25 de diciembre, durante la celebración de Navidad, el hospital infantil recibió cuatro casos de niños afectados por accidentes, entre ellos uno por quemaduras, otro por tránsito, otro porque se estaba ahogando y uno por herida cortante en la mano izquierda.

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FORMULA UN LLAMADO A REDOBLAR VIGILANCIA
ALERTA ANTE PRÓXIMAS FIESTAS DE AÑO NUEVO
Por otra parte, el doctor Clemente Terrero dijo que los cuatro menores afectados por accidentes están estables y reciben asistencia en el centro de salud especializado en niños.

También informó de que el hospital no se recibió menores con intoxicación alcohólica, como ocurría antes, pero aun así llamó a los padres a redoblar la vigilancia y cuidado de los niños, sobre todo en fiestas de nuevo año, cuando mayor cantidad de alcohol se consume en el país.

Pide vigilancia duradera en Pedernales

Doris Pantaleón
Santo Domingo

https://images2.listindiario.com/n/content/547/547195/p/294x440/201812270815041.jpegLa rabia animal y humana es un problema de salud pública que refleja las condiciones sociales y culturales y en donde influyen realidades políticas y socioeconómicas.

Así lo explica el doctor Rafael Bello Díaz, médico especialista en Urgencias, Medicina Crítica y Cuidados Intensivos, en un artículo educativo remitido a Listín Diario, donde señala que la vigilancia en Pedernales debe permanecer por un tiempo, porque aunque el periodo de vacunación es variable: de uno a tres meses, el inicio de la enfermedad después de la exposición, se mide en días o años inclusive.

Destaca que de acuerdo al protocolo de manejo, al afectado siempre se le debe preguntar por su esquema de vacunación antitetánico y explica que la herida debe ser lavada con abundante agua o solución salina estéril, generosamente, por 15 minutos, y no cepillar, y en caso de necrosis se debe desbridar y asear cuidadosamente y clasificar el tipo de herida.

Señala que ese tipo de herida en general no se sutura, a menos de que tenga horas de evolución y que las heridas profundas lacerantes, localizadas en la mano, tienen mayor probabilidad de infectarse.

Dijo que esos accidentes son de notificación obligatoria, debiendo existir un formulario especial disponible por el Ministerio de Salud Pública.

El síntoma más temprano es la hiperactividad motora, agravada por el miedo, ruido, sed y otros estímulos de miedo a la luz o ruido, salivación excesiva, hidrofobia y aerofagia (espasmos faríngeos y laríngeos) cuando los pacientes intentan beber agua o sienten una brisa, además de fiebre, espasmos fóbicos inspiratorios y nivel de conciencia muy cambiante. Explica el doctor Bello Díaz en su artículo que la rabia debe sospecharse en pacientes con antecedentes de mordedura de animal, parestesias o dolor en el sitio de la mordedura, hidrofobia, delirio y agitación.

Los cuidados generales, agrega, se han reducido a medidas paliativas, por tanto el enfoque médico en la actualidad descasa en la prevención de la exposición y en la intervención antes del inicio clínico. Cuando la mordedura es en la cara o manos, o hay heridas múltiples, debe aplicarse la vacuna más suero heterólogo o inmunoglobulina humana (20 IU/Kg peso).

Dijo que cada año más de 10 millones de personas enfrentan el temor de una exposición por un animal sospechoso de rabia y que las cepas rábicas de perros domésticos, son responsables del 90 % de la enfermedad en humanos a nivel mundial.

Animales
El virus ataca, explica, a casi todos los animales, además del perro se han registrado casos de rabia transmitidos por gatos, murciélagos, monos, hurones, bovinos, zorrillos, mapaches, pumas y chosna.

La mordedura causada por el perro es la más frecuente entre todas las agresiones producidas por animales, siendo el 90 % de estas y que casi 60,000 personas mueren cada año por esta infección, se trata de una de las enfermedades zoonóticas denominadas desatendidas, y la mayoría de muertes ocurren en menores de 15 años de edad.

La rabia es una infección viral fatal del Sistema Nervioso Central generalmente adquirida mediante la saliva contaminada por el virus transmitido por la mordedura de un animal rabioso.