Habrá que fumigarlo

Por Miguel Franjul

https://live.mrf.io/statics/i/ps/images2.listindiario.com/n/content/645/645072/p/680x460/202011201804121.jpeg?width=1200&enable=upscaleCon las irrefutables evidencias del involucramiento de legisladores en los entramados del narcotráfico y en casos escandalosos de corrupción, en el pasado y en el presente, se hace imperativa una fumigación interna del Congreso para curarlo de esas plagas.

Talvez parezca utópico lograrlo por el hecho de que están investidos de unas potestades constitucionales y, más que nada, porque representan a unos partidos que, de alguna u otra manera, les deben grandes favores por sus aportes económicos y por el costo político de esa profilaxis.

Pero la sociedad dominicana se encuentra en estos momentos comprometida con la remodelación de los viejos esquemas de un sistema partidario que ha perdido sustentación y confianza, precisamente por culpa de la tolerada intrusión de agentes del narcotráfico en sus filas.

Es un enorme peligro para la institucionalidad del Estado y, más que nada, para la seguridad nacional, la infiltración de estos agentes, o sus cómplices y testaferros, en los estamentos del poder, desde los cuales pueden neutralizar todo intento destinado a rescatar a la sociedad de su descalabro moral.

Legislador que haya sido descubierto, con pruebas fehacientes, en su complicidad con el crimen organizado o en prácticas de corrupción, debe ser excluido del fuero constitucional que les garantiza impunidad y sometido al debido juicio congresional que precede a su expulsión.

Lo ideal sería que los propios partidos que les sirvieron de trampolín tomen la iniciativa de una purga, como señal de que no comparten ni son corresponsables de sus actos, y los expulsen de sus filas, al tiempo de tomar las previsiones de lugar para blindarse en el futuro de estas funestas infiltraciones.