Una nueva piel electrónica reacciona al dolor como la piel humana

EFE

Madrid, España

https://images2.listindiario.com/imagen/2020/09/01/633/633334/294x440/202009011343501/una-nueva-piel-electronica-reacciona-al-dolor-como-la-piel-humana.jpegUn equipo multidisciplinar de investigadores ha diseñado un tipo de piel artificial electrónica capaz de reaccionar al dolor como la piel humana, lo que ayudará a desarrollar mejores prótesis, robótica más inteligente y alternativas no invasivas a los injertos.

Desarrollado por un equipo de la Universidad RMIT en Melbourne, Australia, el prototipo es capaz de replicar electrónicamente la forma en que la piel humana siente el dolor, ya que imita la respuesta (o feedback) casi instantánea del cuerpo y puede reaccionar a las sensaciones dolorosas con la misma velocidad que las señales nerviosas que viajan (e informan) al cerebro.

El prototipo, publicado en la revista Advanced Intelligent Systems, supone "un avance significativo hacia la próxima generación de tecnologías biomédicas y robótica inteligente", asegura Madhu Bhaskaran, investigador principal del estudio y jefe del grupo de Materiales Funcionales y Microsistemas de RMIT.

La piel, el órgano sensorial más grande de nuestro organismo, cuenta con complejas características diseñadas para enviar señales de alerta de disparo rápido cuando algo duele.

"Sentimos cosas todo el tiempo a través de la piel, pero nuestra respuesta de dolor sólo se activa en un cierto punto, como cuando tocamos algo demasiado caliente o demasiado afilado", explica Bhaskaran.

Precisamente por esta capacidad, "ninguna tecnología electrónica ha sido capaz de imitar con realismo esa sensación de dolor tan humana, hasta ahora". "Nuestra piel artificial reacciona instantáneamente cuando la presión, el calor o el frío alcanzan un umbral de dolor", afirma.

Y es que el equipo de investigadores también ha desarrollado dispositivos equipados con electrónica "estirable", capaz de detectar y responder a cambios de temperatura y presión, un avance que en el futuro podría ser una opción para los injertos de piel no invasivos.

"Hará falta un mayor desarrollo para integrar esta tecnología en las aplicaciones biomédicas, pero los fundamentos, biocompatibilidad y estiramiento similar a la piel, ya están ahí", sostiene Bhaskaran.

La investigación reúne tres tecnologías previamente patentadas por el equipo: electrónica estirable, reactivos a la temperatura y memoria electrónica.

La electrónica estirable está fabricada con materiales biocompatibles que logran una electrónica transparente, irrompible y llevable, tan fina como una pegatina.

Los recubrimientos reactivos a la temperatura son unas mil veces más finos que un cabello humano y están hechos con un material que se transforma en respuesta al calor.

Y, finalmente, la memoria que imita al cerebro está hecha a partir de unas células de memoria electrónica que copian la forma en que el cerebro usa la memoria a largo plazo para recordar y retener información previa.

El prototipo de sensor de presión combina la electrónica extensible y las células de memoria a largo plazo, el sensor de calor reúne los revestimientos reactivos a la temperatura y la memoria, mientras que el sensor de dolor integra las tres tecnologías.

Para Ataur Rahman, investigador y coautor de la investigación, el equipo ha creado "los primeros sensores electrónicos capaces de replicar características clave del complejo sistema de neuronas, vías neuronales y receptores del cuerpo" que dirigen la percepción de los estímulos sensoriales.

Y aunque algunas tecnologías también emplean señales eléctricas para imitar distintos grados de dolor, los nuevos prototipos "pueden reaccionar a la presión, la temperatura y el dolor reales, y ofrecer la respuesta electrónica correcta".

"Nuestra piel artificial sabe la diferencia entre tocar suavemente un alfiler con el dedo o apuñalarse accidentalmente con él, una distinción crítica que nunca antes se había logrado electrónicamente", concluye Rahman.

Perros capaces de detectar la COVID-19

http://www.tvyumuri.icrt.cu/wp-content/uploads/2020/08/buldog-americano_jpg-1-300x169.jpgTras una semana de entrenamiento, ocho perros de las Fuerzas Armadas alemanas demostraron que son capaces de identificar casos de COVID-19. Los canes olieron la saliva de 1.012 personas, sanas e infectadas, y acertaron 94% de las veces. ¿Habrá perros oliéndonos en aeropuertos, eventos deportivos y subtes? Los perros tienen un olfato 1.000 veces más agudo que los humanos, si se los entrena, pueden detectar drogas, bombas y el COVID-19. Así lo demostró un proyecto piloto de las Fuerzas Armadas alemanas, la Universidad de Medicina Veterinaria de Hannover y el Centro Médico Universitario de Hamburgo-Eppendorf, Alemania.

El hallazgo es importante porque ahora se podrían desplegar perros para detectar infecciones en lugares de mucho tránsito para reducir la propagación del virus. «Estos datos pueden constituir la base del método fiable de detección de personas infectadas por el SARS-CoV-2», concluye el estudio.

Las muestras se distribuyeron automáticamente al azar y ni los adiestradores de perros implicados ni los investigadores in situ sabían qué muestras eran positivas y cuáles se utilizaban para fines de control.

Los perros fueron capaces de distinguir entre las 1.012 muestras de individuos infectados (positivos) y no infectados (negativos) con una sensibilidad media del 83% y una especificidad del 96%. Según se explica en el estudio, la sensibilidad se refiere a la detección de muestras positivas. La especificidad designa la detección de muestras de control negativas. La tasa de detección media general fue 94%.

«Creemos que esto funciona porque los procesos metabólicos en el cuerpo de un paciente enfermo cambian completamente», dijo Maren von Koeckritz-Blickwede, profesora de la universidad, en un video de YouTube sobre el proyecto. «Creemos que los perros son capaces de detectar un olor específico».

Von Koeckritz-Blickwede dijo que el próximo paso será entrenar a los perros para diferenciar las muestras de COVID-19 de otras enfermedades, como la gripe. Foto buldogsputnik.

PorRoberto Pérez Betancourt

Licenciado en Periodismo en Universidad de La Habana. Profesor periodismo Universidad Matanzas. Graduado en Administración de empresas. Diplomado en Psicología pedagógica

México anuncia fabricación en serie de ventiladores hechos con tecnología 100% mexicana y a menor costo

https://cnnespanol.cnn.com/wp-content/uploads/2020/07/200714133735-conacyt-mexico-coronavirus-fabricacion-ventiladores-tecnologia-mexicana-menor-costo-pkg-mrio-gonzalez-perspectivas-mexico-00000202-full-169.jpg?quality=100&strip=info

 

Los ventiladores Ehécatl 4T y Gätsi, diseñados por el Centro de Ingeniería y Desarrollo Industrial (Cidesi) y en colaboración con una empresa externa, fueron presentados por María Elena Álvarez-Buylla, directora del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt). Según Álvarez-Buylla, para el desarrollo de ambos ventiladores tuvieron el reto de ahorrar el 70% en relación a su precio en el mercado. En náhuatl, Ehécatl significa Dios del Viento, mientras que Gätsi se refiere a suspiro en otomí.

Aumenta el interés de la población por la ciencia y la tecnología hasta un 16,3%

Cristina Cebrián.

http://isanidad.com/wp-content/uploads/2020/08/ciencia-y-tecnologi%CC%81a-Asebio.jpgEl interés que los ciudadanos españoles muestran por la ciencia y la tecnología va en aumento en los últimos diez años. Según el Informe Anual de Biotecnología 2019 de la Asociación Española de Bioempresas (AseBio), el interés por la ciencia y tecnología creció en la última década hasta alcanzar el 16,3% en 2018. Esto quiere decir que una de cada seis personas manifiestan de manera espontánea interés por los temas científico tecnológicos.

En la misma línea, la imagen que tienen de la ciencia ha mejorado en los últimos veinte años de manera continuada. Así, en la última encuesta disponible, de 2018, más de un 60% afirmaba que la ciencia y la tecnología tienen más beneficios que perjuicios frente a un 46% en el año 2002. Si miramos la evolución en los años más recientes vemos que la imagen mejora especialmente entre 2016 y 2018, con un incremento del 12,2% entre 2016 y 2018.

Ciencia-y-tecnología

En la última encuesta disponible, de 2018, más de un 60% afirmaba que la ciencia y la tecnología tienen más beneficios que perjuicios
Los avances tecnológicos y científicos, que se suceden a gran velocidad, generan también ciertos miedos e inseguridades. En el informe destacan, por ejemplo, el uso de transgénicos, las vacunas y la inteligencia artificial. Por eso, los expertos recuerdan que la biotecnología tiene un papel fundamental a la hora de resolver los retos sociales y medioambientales.

Un modo de poner solución a estos desafíos es a través de beneficios sociales en el sector biotecnológico. Por ejemplo, en el informe destacan la importancia de que la población perciba los medicamentos innovadores, bioproductos, vacunas o cultivos resistentes a las sequías.

Valor e interés por la ciencia y tecnología
La Fundación Española de Ciencia y Tecnología (FECYT) elabora, cada dos años, la encuesta de Percepción Social de la Ciencia y la Tecnología en España. En ella, los datos arrojan mejoras sustanciales en la relación entre ciencia y sociedad en las últimas dos décadas.

El 53% de la sociedad española considera que se invierten pocos recursos a la ciencia y la innovación
Ciencia-y-tecnologíaEn cuanto a la innovación, la sociedad española tiene una opinión positiva de la innovación. Sin embargo, esta confianza ha caído en los últimos dos años, según una encuesta de la Fundación Cotec. Los resultados muestran que el 73% de los encuestados tienen una opinión positiva de la innovación. Además, tres de cada cuatro españoles tienen una visión positiva de la innovación. Pero su confianza es inestable y en solo dos años acumula una caída de 16 puntos (89% en 2017, 80% en 2018, 73% en 2019).

Por último, el informe de Asebio destaca la percepción de los ciudadanos sobre la inversión en ciencia e innovación. En concreto, el 53% de la sociedad española considera que se invierten pocos recursos a la ciencia y la innovación, cifra que alcanzó casi el 74% en 2014.

Internet cumple 50 años como protagonista de la tercera revolución industrial

EFE/Ana Milena Varón
Los Ángeles/EEUU

https://images2.listindiario.com/n/content/589/588843/p/294x440/201910281500431.jpegInternet, la red global de comunicaciones que ha revolucionado a la humanidad, cumple este martes cincuenta años de su creación en California, cuando científicos se enviaron entre sí un mensaje de dos letras.

Eran las diez de la noche del 29 de octubre de 1969 cuando el científico Leonard Kleinrock y su equipo enviaron desde su laboratorio en la Universidad de California Los Ángeles (UCLA) el primer mensaje a través de una red que protagoniza la denominada tercera revolución industrial.

La Universidad de Stanford a más de 500 kilómetros al norte de UCLA recibió en una segunda computadora el mensaje de tan sólo dos letras: "LO".

En entrevista con Efe, en el mismo laboratorio donde se hizo la primera conexión hace medio siglo, Kleinrock, de 85 años, cuenta que, aunque sabía que el proyecto era importante, nunca llegó a pensar que esta red llegaría al mundo de los consumidores y a conectar a toda la humanidad.

"No anticipamos que iba a ser así, se nos ocurrió lentamente, y como resultado ninguno de nosotros trató de patentarlo, o trató de quedarse con la propiedad intelectual, no había idea de hacer dinero", recalca el profesor emérito.

Los científicos trabajaban para la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada, una iniciativa establecida por el presidente Dwight D. Eisenhower (1953-1961), que quiso poner a Estados Unidos en la carrera tecnológica, después de que Rusia lanzase el Sputnik I, el primer satélite artificial de la historia.

La idea era crear "una red informática que estuviese siempre encendida, siempre disponible, cualquier persona con cualquier dispositivo podría conectarse en cualquier momento y sería invisible", explica el científico.

Tras varios años de investigaciones se logró construir el Interface Message Processor (IMP), la máquina que permitió lograr el envío de este mensaje. La primera fue llevada a UCLA y un mes más tarde una réplica fue enviada a Stanford.

"Login" (iniciar sesión en inglés) era la palabra con la que se establecería la primera conexión, pero en el intento el enlace se cayó y solo se lograron enviar las dos primeras letras: "LO".

Con el paso del tiempo, Kleinrock comenzó a pensar que este mensaje fue profético, pues "lo" es una antigua abreviatura de la palabra "mirar" (look) y que se usa para llamar la atención sobre algo muy interesante y forma parte de la frase "lo and behold" ("he aquí"), que se utiliza para indicar un hecho grandioso.

Pero hace 50 años nadie se emocionó.

"Fui a casa y luego me fui a dormir. No parecía ser un gran problema", relata.

"El desafío era resolverlo, que otras personas lo reconocieran y lo usaran, y esa fue la satisfacción", agrega sobre un proyecto financiado por el Gobierno estadounidense después de que varias empresas privadas no vieran suficientes ganancias en la idea.

Para diciembre de 1969 se habían instalado otras dos computadoras que se interconectaban en la Universidad de California Santa Bárbara y la Universidad de Utah, en Salt Lake City.

Mientras abre la maquina original que sirvió para dar el primer paso de internet, el científico reflexiona sobre cómo los desarrollos del correo electrónico y la web, entre otros, han llevado a este sistema a encontrar miles de posibilidades.

Kleinrock considera que "internet ahora es una tecnología poderosa y extremadamente útil que ha abierto la educación, el acceso a la información, las redes sociales, la búsqueda y la comunicación, etcétera".

Pero, a su pesar, esta red que ayudó a crear también tiene un lado oscuro.

Entre la lista de cosas negativas de internet, el investigador señala el "spam", la pedofilia, la pornografía, el robo de identidad, la pérdida de privacidad, la denegación de servicio o las noticias falsas, entre otros.

El sueño altruista que tenían estos científicos de convertir esta red en un bien público cambió por una "máquina de compras", asegura Kleinrock.

"Y una vez que lo cambiaste a un lugar donde la gente gana dinero, llega la codicia, viene la corrupción y de repente aparecen todas las cosas que enumeré antes", opina.

"La red ahora está en un estado bastante malo", añade con cierto tono de preocupación.

Sin embargo, Kleinrock retoma su entusiasmo de investigador y recuerda que hace más de 110 años Nikola Tesla dijo que los empresarios de Nueva York podrían comunicarse inmediatamente con un colega en Londres utilizando un dispositivo que no fuera más grande que un reloj y enviar cualquier imagen, dibujo, texto, mensaje de voz.

"Y eso suena más o menos como internet", dice.

Entonces la esperanza regresa a este científico que aún trabaja en UCLA en proyectos basados en su trabajo de hace 50 años.

"Hemos creado un sistema que nos sorprenderá constantemente con aplicaciones explosivas, nuevas e imprevistas", adelanta.

"Lo que significa que los jóvenes de hoy y de mañana tienen la oportunidad de contribuir de manera creativa. (Hay) muchas oportunidades", vaticina.